Hoy me ha escrito uno de mis ex-alumnos de Publicidad. No transcribo el mail directamente porque no le he pedido permiso para hacerlo pero, básicamente, me agradece una de las dos iniciativas web (Euskal iPod, Jatetxea) que monté para dar visibilidad a los trabajos de mis alumnos. Gracias a ellas, este joven comunicador ha recibido una propuesta conjunta de varios empresarios de Bilbao para realizar un trabajo de comunicación.
Los solicitantes no quieren pagar lo que cobraría un profesional o una agencia y el joven comunicador no tiene la experiencia que necesitaría para cobrar lo que no quieren pagar. Por lo tanto, hay una coincidencia de intereses. Pero, eso sí, le ofrecen un camino interesante en el que podrá gestionar presupuestos, tomar decisiones de comunicación, trabajar sobre el terreno y sacarse un dinerito. Quien sabe, quizá al darle esta oportunidad estén creando un emprendedor en serie. Desde luego me parece mucho mejor que el limbo de dos años en prácticas (o ni eso, con una beca satánica de Novia Salcedo) que le espera a cualquier profesional de la comunicación que tenga la “suerte” de entrar en este mundillo. Y luego las cosas tampoco es que mejoren mucho.
Esto me lleva al tema. Mucho se ha hablado de cómo las iniciativas como el MIT Open Courseware dan visibilidad a la institución. ¿Para cuándo el Open Workware? Los trabajos que son capaces de hacer los alumnos son la mejor presentación de los conocimientos que se adquieren a lo largo de la carrera universitaria. ¿De qué tenemos miedo? A lo mejor tenemos que dejar de mandar trabajos de la extratosfera de la publicidad, trabajos que sólo verían en agencias de Nueva York o Los Ángeles, y empezar a pensar con los pies en la tierra, viendo las necesidades de nuestro tejido empresarial.
Las agencias de publicidad en este país llevan mucho tiempo ayudando muy poquito a sus anunciantes en la gestión de su comunicación. Van a la campañita fácil y al dinero fresco en el bolsillo. Tenemos todo un tejido industrial capaz de desarrollar buen producto pero completamente desconfiado con respecto al marketing. ¿Marketing? ¿Qué es eso? ¿Una invocación diabólica? ¿Una palabra tabú? Señores, mostremos lo que los comunicadores de nuestra Universidad son capaces de hacer. Comuniquemos con sus trabajos…
Nota: ¡Ah! Se me olvidaba comentar. Los trabajos publicados y que tan insospechados éxitos nos han traído… ¡estaban en euskera! Para que luego digan…




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