Detrás de la mayoría de las campañas institucionales con objeto de educar a la población sobre ciertos hábitos o conductas existe una realidad, cuantificable en datos y, en ocasiones, escalofriante.
De todas estas campañas quizás sean las de la DGT las que más repercusión están teniendo en los últimos años pero hay muchas otras que no se debieran pasar por alto.
Las hay dramáticas, puramente informativas e incluso irónicas como aquella que mostraba a personas de la calle vestidas con batas blancas recetándose unas a otras todo tipo de medicamentos.

Ver campaña: Uso racional del medicamento
Actualmente tenemos en los medios la última campaña del Ministerio de Sanidad que tiene como objetivo prevenir los accidentes domésticos que cada año acaban con la vida de cientos de niños y niñas.

Ver campaña : No dejes que tu hogar sea un lugar peligroso para ellos
Según datos de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, los accidentes, tanto domésticos como aquellos producidos en la vía pública o al aire libre, constituyen en España la principal causa de muerte entre niños mayores de un año. Incluso entre los bebés menores de un año de edad, cada año se producen casi 1.000 muertes debido a caídas, quemaduras, ahogos y sofocación.
Con estos datos encima de la mesa yo me pregunto:
¿Cuál debiera ser la creatividad más adecuada para este tipo de campañas? - ¿Cómo debieran estar enfocadas? - ¿Se realizan estudios de eficacia una vez finalizas? ¿ Hasta qué punto la gente se toma enserio lo que le dice un spot de 20” ?
Personalmente creo que tendrían que ser campañas muy directas, que reflejasen casos reales, que buscasen la identificación, que sean muy fáciles de asimilar y con la suficiente carga dramática como para modificar el comportamiento de las personas a muy corto plazo.
Aunque el trabajo de copy en la gráfica no me acaba de convencer (el texto me parece un poco largo) en líneas generales creo que esta última campaña del Ministerio de Sanidad está muy bien estructurada y cumple con los objetivos.




4 comentarios ↓
Todos sabemos que hoy en día la única manera de trasladar un mensaje al 100% de la población (o casi) es una campaña publicitaria potente. En ese sentido, me parece un vehículo adecuado para trasladar mensajes importantes a la población. El problema es que, cuanto más directo y más real, más morboso. Lo cierto es que, si se quiere que tenga impacto, tiene que ser directo.
Creo que las instituciones están abusando de este tipo de anuncios perdiendo todo el impacto, los de la DGT ya no pegan como pegaban los primeros y este de los niños me parece simple, no me ha llegado, demasiado obvio y eso que tengo un crio de 4 años.
Igual es que en estos casos tiene que ser algo más obvio ¿no?. No sé, quizás tengas razón y se debieran mostrar escenas con una mayor carga dramática, ya sabes, esas que te meten el miedo en el cuerpo según las ves.
No hace falta eso, no sé si tienes hijos, pero lo que sale en los anuncios lo vives casi todos los dias con tus hijos, les quitas cuchillos de las manos, pasan al lado de enchufes continuamente sobre todo cuando gatean, etc… la diferencia es que mi hijo esta vigilado constantemente, como hacemos la mayoria de los padres. Lo que quiero decir es que no impacta algo que lo estas viendo todos los dias.
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