Traigo otro tema de polémica para este blog. De un tiempo a esta parte han proliferado espacios de crowdsourcing publicitario en la red. Me refiero a sitios como Guerra Creativa o 99 Designs, que son sitios de Internet en los que los anunciantes pueden ofertar a “subasta creativa” un trabajo. Es decir, ofrecen un premio (por ejemplo 400 euros) por un trabajo concreto (por ejemplo diseñar un logotipo).
La página ofrece herramientas apropiadas para desarrollar un briefing completo e incluso herramientas “2.0″ para interactuar con los diseñadores a medida van lanzando sus propuestas y reorientarlas. Para una empresa de publicidad de aquí, 400 (u 800) euros es una cantidad de dinero muy pequeña como para que intente competir por ella sin tener asegurado siquiera que se la va a llevar. Pero pensemos que hay países con un elevado nivel creativo que tienen una moneda menos fuerte que la nuestra (el caso más paradigmático es Argentina). También hay estudiantes de diseño en todas partes que puedan tener el talento y el tiempo para participar en estos concursos y además hacerse un book.
En concursos como éste, en el que se pretendía diseñar el logotipo de una red social, hay propuestas de un nivel considerable. Es obvio que no puedes enviar un catálogo a maquetar un espacio como éste pero existen otros tipos de trabajos (crear un logotipo o diseñar una camiseta) que encajan mejor con este esquema de páginas. Algunos clientes no son capaces de ver el valor que genera el trabajo de la agencia. Solo ven que la agencia les presenta tres opciones (o una si es lista y no quiere que el cliente elija la peor) y que sitios como este les dan varias docenas. ¿Qué opináis vosotros? ¿Qué argumentación puede dársele al cliente a favor de confiar sus trabajos a la agencia cuando la competencia es transoceánica?
Me puso sobre la pista de estas webs Fernando Zubizarreta.



28 comentarios ↓
Como todos sabemos uno de los ejempos paradigmáticos es el de los fotógrafos, que llevan cierto tiempo ya enfrentándose a la dura competencia de los directorios de imágenes de “bajo coste”.
Yo apostaría por tratar de hacer valer la proximidad y la proyección futura de una relación de colaboración, más allá del “aquí te pillo, aquí te mato”. También hay que tener en cuenta el “factor marca”, pero eso sólo está disponible para unos pocos y en muchas ocasiones no será suficiente.
Para los casos en que esto no sea suficiente no creo que haya mucho que hacer, se trata del mismo dilema al que se enfrentan muchas actividades debido a las posibilidades de comunicación que nos brinda la tecnología.
Estas páginas son para los que trabajamos en diseño una oportunidad de hacer book, o al menos asi me lo planteo yo, más allá de sacarse un extra. Pero si con la excusa de participar en uno de estos concursos puedo añadir a mi portfolio 3 o 4 piezas nuevas al mes, amen de hacer trabajos para clientes “no habituales” (llamemoslo gimnasia mental por aquello de mantener en forma la creatividad) pues bienvenidas sean.
Cada anunciante tiene la comunicación que se merece
Este tipo de cosas sólo benefician al cliente y desvalozarizan la profesión, ya que uno de esos diseñadores cobrará y todos los demás habrán trabajado gratis. O al menos eso creí entender del funcionamiento de esa web.
@Oscar: Estoy de acuerdo que es el asesoramiento profesional el que produce verdadero valor en comunicación. La cuestión es que el asunto no es tan blanco o tan negro. En algunos casos, participan en estos concursos estudiantes (o diseñadores) con ganas de hacerse un book. Muy motivados y con niveles de talento diferentes. Encargarle tu comunicación a un junior tiene las consecuencias que ya sabemos todos. Pero… ¿qué pasa cuando lo haces a cientos de ellos? Seguro que algunas joyitas surgirán entre tantos cerebritos.
(Es por hacer de abogado del diablo, me gustaría que pudieramos plantear un argumentario a favor de la agencia y mostrar los puntos débiles de este sistema, que los tiene).
@Sergio.
Claro que surgirán joyitas. Pero ¿a qué responden esas joyitas? ¿en qué se apoyan?¿dónde quedan los objetivos de comunicación?¿el posicionamiento?
Bisutería, porque ya lo decían los de De Beers “un diamante es para siempre”
Un logo (o lo que quieras) tiene que ser la traslación de muchas cosas, la representación de una cultura de empresa. Por eso no me valen estas iniciativas, porque para hacer cualquier estrategia, campaña o pieza tienes que “respirar” esa empresa, hablar con ellos, escucharles, tocarles (y por eso mismo tampoco me vale un briefing en word -o en power point-)
Voy a contar una pequeña muestra muy, muy reciente. La semana nos llamaron de una empresa de aquí presente en mercados internacionales. Querían pedirnos “un presupuesto para unas gráficas”. les dijimos que nosotros no trabajamos así, que lo primero era concernos, hablar. Y les invitamos a la redería. Vino su responsable de comunicación (a la que le encantó la idea) trajo un montón de material pero, lo más importante, nos contó muchas cosas de la empresa, de su experiencia en ella, de su visión (la de ella, no la de “misión, visión valores”) la de sus distribuidores, la de sus clientes. Y, además, nos dijo lo que necesitaba.
Entonces sí, les pasamos un presupuesto.
Ayer llamaron.
Hemos empezado a trabajar con ellos.
Y no es la primera vez.
Otras veces nos han llamado para “pedir un presupuesto”, les hemos explicado cómo funcionamos, les hemos invitado. No han venido, no han vuelto a llamar.
Tal vez sea lo mejor. Para todos.
Amén Oscar…
La sensación de sentir y dar placer se puede conseguir a distancia, incluso a buen precio. Un buen polvo, no.
Y una relación estable, ni te cuento.
Cada uno busca lo que quiere dar y recibir en la vida
Igualito que las empresas. Óscar dixit.
Amén también al procedimiento.
Pero una cosa, las dos webs de arriba no son tanto como una churrería fácil de logos (si os acordáis del artículo de logorapid de hace un tiempo, esos sí que eran una churrería). En algunos trabajos que salen a concurso, el cliente presenta un acojo-briefing con todos los detalles relativos a su marca, a lo que quiere conseguir, a los retos del negocio… Luego estará en cada aspirante que le de buen uso a eso o no, pero hay incluso herramientas para pedir más detalles e iniciar conversaciones con el “cliente”.
Probablemente, alguien de otra parte del mundo no puede entender el público al que se dirige tu empresa en un mercado local, por ejemplo se me ocurre como inconveniente. Pero es que los mercados hoy día están muy locos. Quien sabe si no estás sacando “a concurso” una marca que vas a utilizar precisamente en el país de uno de esos “mercenarios” internacionales que visitan la página.
¿No es lo mismo que nos hacen los clientes cuando llaman a varias agencias para que presenten propuestas para una misma campaña? Ahí también el proceso de comunicación agencia-cliente se degrada, porque a la agencia no le interesa aconsejar lo mejor posible al cliente sino hacer lo que sea necesario para ganar el concurso. Y sabemos que muchas veces los clientes no entienden algo tan basico como que sus clientes y ellos mismos pueden tener gustos distintos.
Conclusión: como normalmente se hacen mal las cosas en los concursos, deberíamos hacerlo igual de mal en todo lo demás.
No sé, no sé. Algo no me encaja.
Igual es que tampoco hay que llevar dos propuestas para una misma campaña. pero eso, allá cada uno.
Como lo de los concursos.
Como lo del “acojobriefing”. Hay algo que jamás podrán conseguir internet ni las redes sociales, que es el contacto con el cliente, ver no ya su “fábrica” si no sus gestos, tomarse una cerveza con él (o dos)
Nosotros tenemos algunos clientes en Madrid. Videconferencia, mails… lo que haga falta. pero cada “x” tiempo nos juntamos aquí o allí, con o sin motivo. Y hablamos de cómo fue el año pasado, cómo se prevé el siguiente, qué esperan de nosotros, qué esperamos nosotros de ellos. Vemos un power point y nos tomamos dos cervezas (o tres)
Si el briefing/documentación es lo suficientemente bueno, entonces se tiene lo necesario para hacer un buen logotipo. El sistema en realidad está muy bien, pero como decía antes, el gran beneficiado es el cliente y quizás los que recién empiezan que no les importa regalar su trabajo.
El cliente se lleva un buen logotipo, pagando eso sí, pero teniendo a su disposición el trabajo gratuito de decenas de diseñadores.
Pienso que hay dos tipos de clientes que buscan este tipo de servicios:
- Los que opinan que da lo mismo un trabajo que otro, quién y cómo lo haga. Quiero un logo que me guste y punto.
- Los que no pueden permitirse una agencia.
En el primer caso, las agencias y estudios son los responsables de educar al cliente, darle unas nociones de diseño, publicidad y marketing, y tratar de fomentar un mínimo interés por el trabajo. Evidentemente, vender un trabajo diciendo “mira que chulo”, puede hacerlo cualquiera, y el cliente pensará que ese trabajo se lo puede hacer cualquiera.
Por ejemplo, presentar 3 propuestas creo que es destructivo. Primero, porque sólo te van a pagar por un trabajo. Segundo porque el mensaje que le mandas al cliente es que cualquiera de los 3 es igualmente válido y como bien comentabas se corre el riesgo de que el cliente escoja el peor, y tercero porque siempre será mejor dedicar más tiempo a hacer una buena propuesta y darle al cliente unos argumentos firmes, honestos y bien planteados.
En el segundo caso, no existe una solución, pero tampoco es un problema, ya que el cliente no se gastará más si no puede.
No creo que este tipo de páginas puedan ser una competencia real para agencias o diseñadores. Este sistema sólo funciona para elementos muy básicos de comunicación y las empresas que acceden a él deben tener unas necesidades muy limitadas (o eso creen ellas). En cuanto su situación o su relación con sus clientes se vuelva en poco más compleja se darán cuenta de que deben acudir a profesionales con conocimientos específicos y experiencia.
Veo esto más parecido a los concursos de logotipos que convoca una concejalía de deportes de un ayuntamiento o una comparsa de fiestas de pueblo adaptados a las posibilidades que nos ofrece hoy en día internet.
Creo que Dr. Achtung está en lo cierto…
Siempre hay que llevar varias propuestas…
… precisamente para ayudarte a vender la que tú realmente crees que es la mejor para el cliente.
… para que el cliente se quede más tranquilo con la elección que ha hecho, ya que ha podido comparararla con otras alternativas.
… para demostrarle “todo” lo que te has esforzado y lo “vagos” que son en otras agencias donde sólo le llevan una opción…
Tienes razón, Sergio.
Varias propuestas para que, la próxima vez en lugar de dos, te pidan tres (ya sabes, donde caben dos…)
Para que, me pones la foto de esta y el titular de esta otra, y el texto de la tercera, que así queda como más redondo.
Para que el valor de nuestras ideas sea inversamente proporcional al número de cartones pluma que ocupan.
Porque, lo que de verdad tiene valor son nuestras ideas. Mucho valor. De ellas vivimos y no pueden ser churros o barriletes de trileros de dónde está la bola roja.
Porque llevar una en lugar de tres no es ser más vago, si no más coherente.
Porque las campañas se construyen antes de presentarse, hablando con el cliente, escuchándole. Y porque las campañas se rematan después, construyendo sobre una base sólida creada por nosotros.
Porque yo no voy a un abogado y le digo que me presente tres líneas de defensa, o a un arquitecto para que me haga tras propuestas de casa, o a un médico para que me haga una presentación en power point con tres variables sobre por dónde va a cortar.
O quizás es que yo no soy capaz de tener más de una idea buena, sólida, y que responda a las necesidades del cliente, a la vez.
Como mucho.
Bien… esto se anima…
De todas formas, basta con conocer vuestros trabajos para comprobar que sois capaces de tener, no una, si no un buen carro de buenas ideas, sólidas y que respondan a las necesidades del cliente.
Y eso me lleva a que realmente estoy de acuerdo con casi todo lo que dices… si viviéramos en un mundo perfecto.
Pero al igual que la física newtoniana que estudiábamos en el instituto, la (triste) realidad es menos idílica.
Si el cliente/decisor fuera “de los de libro”, siempre sabríamos exactamente lo que quiere y cómo quiere decirlo… y entonces podríamos trabajar siguiendo los manuales de teoría de la publicidad al pie de la letra.
Sin embargo, por muchas horas que te pases charlando con él, en la mayoría de las ocasiones un director de marketing no deja de ser una “nube de electrones” en la que entra en juego la ley de probabilidades.
Y a todo eso hay que añadir el que, por desgracia, a la hora de valorar nuestro trabajo sigue existiendo el “nomegusta”, que se puede cargar una campaña en menos de un segundo sin atender a ningún criterio racional. Simplemente “nomegusta”… y punto.
(Desde ese momento, da igual que de haber salido hubiera sido la campaña del siglo, más rompedora que el “Think-Small” y más efectiva que “…pero cuando me senté al piano…”. Te puedes pasar horas intentando convencerle que va a dar igual).
Así que, como para dentro de dos días tiene que estar el anuncio enviado al medio, yo le llevo tres, o cuatro, o cinco opciones… y el único límite que me pongo es mi propia convicción moral de que todas serán eficaces y en todas invertiría mi propio dinero.
Exactamente lo mismo que -aprovechando los ejemplos mencionados- pasa (o debería pasar) en la medicina o en la abogacía:
Ante por ejemplo, un diagnóstico de cáncer de próstata, el médico te recomendará hasta 4 tratamientos diferentes: quimio+radio, congelación, operación tradicional, operación con robot. Cada uno tiene sus propias ventajas y sus propios inconvenientes.
Ante, por ejemplo, un conflicto con tu comunidad de vecinos, el abogado te presentará distintas opciones de actuación: un simple burofax, un acto de conciliación en un juzgado, una demanda de tomo y lomo. Cada una tiene sus ventajas y también sus inconvenientes.
El doctor te asesorará y dará su opinión; el abogado te asesorará y dará su opinión… pero al final quien decide es el paciente/cliente. Que además, en nuestro mundo imperfecto, tiene siempre a mano su “no me gusta”.
Y si tienes la mala suerte de que te pase, de las 48 horas iniciales ya sólo te quedan 24 para enviar el anuncio al medio.
Personalmente soy usuario de Guerra Creativa y me parece una oportunidad excelente de, como decian por ahi, mantener la mente fresca y poder observar las tendencias y que otros observen nuestro estilo…y discrepo con los que dicen que es una manera injusta de competir…lo que si me resulta injusto son aquellos que trabajn de “atrevidos” utilizando plataformas como Joomla donde solo editan y nunca en su vida pisaron un salon de clases…yo pagué por mi educacion, inverti tiempo y dinero ademas del amor a la profesion…y todo aquello que sea sumarnos a nuestros books o experiencia bienvenido sea!
Estoy de acuerdo con los conceptos de Sergio.
Personalmente frecuento Guerra Creativa y me parece un buen ejercicio para el músculo creativo participar de la justa, en mi caso más por el gusto del desafío que por los premios monetarios. (Realmente son bastante magros hasta para el tercer mundo en el que habito).
Si bien hay un promedio mayor a las 130 propuestas por concurso, a mi criterio solo un 20% reviste un trabajo profesional. Pero el 20% de 130 es más de 25!
Un profesional que vive de su trabajo no puede dedicar más de 1 hora a una propuesta de ese tipo. El desafío personal es entonces: qué puedes hacer tú en 1 hora?.
Es casi como comprar un billete o jugar una mano de pocker.
Haces algo que te gusta, entrenas, te mides con otros y hasta tal vez te llevas algo de regalo.
No creo que las agencias de publicidad peligren por estos sitios ya que el nivel de clientes que lanzan los concursos no son en su mayoría los que requerirían los servicios de una agencia.
Generalmente son pequeños emprendimientos con poca inversión, grandes aspiraciones, y poco criterio. La gran mayoría de las elecciones de los clientes , creo, son poco acertadas: La mayoría elige efectismo sin tener en cuenta el universo de aplcación de una marca. Otros se llevan un Armani pero van a tener que usarlo con alpargatas porque su marco empresarial no dá para esa envergadura de imágen.
El día que veamos a empresas importantes utilizar esos concursos podemos empezar a preocuparnos.
Me parece mentira que tantos años de supuesto saber y experiencia queden reducidos a algunas opiniones de las que aqui se exponen. Algo falló en la preparacion de muchos de vosotros si creeis que todo queda reducido a la experiencia obtenida bajo pago. La mejor idea puede provenir de la persona con menor preparacion. Todas vuestras tecnicas de diseño no podrian igualar esa idea. Aprendemos el medio para expresar la idea. Pero la idea que se nos puede pedir solo parte de la experiencia y eso no se gana en ninguna universidad. Guerra creativa es una respuesta al abuso de las agencias. LOS QUE DE VERDAD CREEMOS EN ESTO NO PENSAMOS NUNCA EN PRESUPUESTOS. No vendo mis ideas al mejor postor. NO SOY UNA PUTA. Ya se pudran los pomposos que se creen con derecho a juzgar. Y sobre todo aquellos que creen que pueden dar con la idea correcta sin plantear posibles ideas alternativas. No nos digais lo que queremos sin posible eleccion.
Estoy de acuerdo con este ultimo comentario, la verdad es que ya es hora de que veamos el futuro, si creeis que sois tan profesionales ¿porque tener miedo a este tipo de portales? Los que quieran gastarse pasta se la van a gastar y los que no con menos pasta recibirán mas propuestas y saldrán ganando SEGURO!! En españa ya hay 3 mercados de este tipo, Guerra, 12d y el ultimo lo he conocido hace poco leyendo el periodico, se llama http://www.awardesigns.com está muy bien y cada vez que sepais que mas agencias se unen a competir y ganar concursos, participo a menudo en 99d y crowdspring y cada vez veo mas perfiles de agencias y estudios de diseño.
Yo me inscribí en varias páginas similares pero orientadas a la programación, y la verdad es que paso totalmente de participar en esta modalidad de búsqueda trabajo
Yo pagué 160 euros por un diseño que a dia de hoy no lo tengo despues de 6 meses de que elegí uno de los diseños que me dieron a elegir los diferentes diseñadores.Es una estafa como la copa de un pino: el diseñador no cuelga los diseños en la web para que me los descargue y la web dice que la culpa es del diseñador, asi que me quedé sin dinero y sin diseño.De hecho si en unos dias no tengo noticias por ambas partes, voy a tomar medidas legales , primero con el diseñador, y después con la web que lo que hace es estafar.No caigan en lo que yo cai, no se fien de esta web.Es una estafa!! 6 meses llevo esperando el diseño!! 6 meses!!
Yo participo en una de estas webs de diseño a granel y jamas he visto tan mal gusto a la hora de escoger logotipos y otros diseños.
Lo peor de este tipo de sitios es que hay algunos “diseñadores” que se regalan y aunque el dinero no esté asegurado comienzan a lanzar propuestas como si nada, ese es el problema la gente vendida que es capaz de cualquier cosa.
Otro problema es el “copieteo” generalizado, si tienes buenas ideas ten por seguro que te las copiarán mas tarde o mas temprano, he visto incluso ofrecer iconos estándar como el del teléfono o el del RSS como si fueran logos..
En fin que en estos sitios hay de todo, también hay gente muy buena y que los cutreclientes no se los merecen.
Es evolución y hay que aceptarlos como viene, también han habido abusos enormes por parte de agencias, por ejemplo, cobrando cifras enormes por un puntito o una rayita.
Creo que nadie estamos libre de culpa en todo esto, así que deberíamos mirarnos nuestro ombligo y revisar nuestros fallos…
saludos
Creo que ya lo he dicho antes, pero igual lo repito: hay ciertas cosas que yo no estoy dispuesto a hacer, una de esas es regalar el trabajo :p
[...] Me pasa Fernando Zubizarreta esta noticia. No es algo de lo que no hayamos hablado ya. [...]
Esto de acuerdo con muchos de ustedes, yo lo veo con un arma de dos filos el cliente sale ganando siempre y el creador malbarata su trabajo ! o la otra forma de verlo es que el creador se convierte en un albañil del diseño y el cliente en su consumidor mas! creo que esta bien como ejercicios creativo para incremetar tu book. saludos
Dejar un comentario