
Muchas veces pienso que todos bebemos tanto de los medios audiovisuales que somos incapaces de comprender que en el lenguaje del cartel es imposible contar una historia secuencial (salvo con algo parecido a un comic). Este anuncio es feo, carente de atractivo visual de ningún tipo, farragoso, difícil de comprender y bien podría haber estado diseñado por por uno de mis alumnos de creatividad de la universidad. Entiendo que ellos han mamado una cultura plenamente televisiva y que les resulta complejo plantearse conceptos publicitarios que puedan ser expresados dentro del formato gráfico. Pero… ¿y el creativo de este cartel?
Puedo entender la historia que hay detrás del cartel, que sin duda permitiría hacer un spot decente para televisión (desconozco si esta campaña lo tiene). La señora mayor que se pierde en un mar de características técnicas pero es rescatada por un servicial tendero vasco, que la provee con toda la asistencia que necesita para hacer una buena compra. “Comprando en el comercio vasco, te llevas algo más”. Bueno, vale, aceptamos barco. Pero intentar meter una historia como esa en un cartel es desconocer completamente el lenguaje del mismo.
Ésta y otras campañas recientes del Gobierno Vasco han sido asignadas, no mediante concurso público, sino mediante el procedimiento “negociado sin publicidad” (concurso cerrado de tres empresas invitadas “a dedo” a participar).


25 comentarios ↓
Viendo este cartel me ha venido a la cabeza el tema “Cómo podría poder vivir sin aire”. Por otra parte, abajo a la derecha ha quedado un poco de espacio, pero se puede corregir poniendo el LOGO MÁS GRANDE.
Además de este yo he visto uno con naranjas, otro con un sofá y otro más con unos zapatos, creo. El que pones de ejemplo sí que tiene spot, el texto del cartel en boca de la vieja, más o menos. Los otros no lo sé. También hay prensa y me imagino que radio. A este concurso se presentaron 8-9 agencias.
¡Con Juanjo vivíamos mejor!
Golfillo gogoan zaitugu!
Siento discrepar con vosotros, Sergio y El_Pira. Vuestros comentarios denotan un profundo desconocimiento de cómo funciona un consumidor tipo.
Cualquier persona con un poco de sentido común se levanta pensando en cómo serán las nuevas “propagandas” del metro. Están ansiosos por ver los oppis y marquesinas mientras se peinan, mientras se afeitan, mientras desayunan… En muchos casos, dejan hasta de practicar sexo.
Una vez en la estación, están dispuestos a perder el metro que les lleva a su trabajo (dado que tienen unos jefes estupendos) por deleitarse con esta nueva forma de arte contemporáneo llamado publicidad. ¿Cómo no vamos a pararnos a contemplar esa prosa brillante?
Me consta que han existido casos en los que los propios viajeros han pedido al maquinista que mantenga el metro parado cinco minutos para poder leerlo bien, e incluso se ha originado un minidebate con lunch. Así que ahora ya sabemos de quién es la culpa de los continuos retrasos: el pueblo, que es asquerosamente fan de los anuncios.
Todos los que afirmáis que un cartel debe ser un puñetazo en toda la jefa y que mejor una frase que dos, no tenéis ni idea. Bueno, todo esto me lo han dicho los de la agencia y el que lo aprobó. Y yo, que soy muy buena persona, me lo he creído.
A las duras y a las maduras.
Este cartelazo es nuestro y sí, es una ponzoña.
El concurso del comercio estaba dividido a su vez en dos concursos. Nosotros trabajamos mucho el otro y éste lo preparamos en un día porque ya no había más tiempo. Si le pudiésemos poner porcentajes os diría que un 90% de los recursos fueron al de dinamizar el comercio y un 10% al de comercio de calidad.
Cual fue nuestra sorpresa que palmamos el de dinamizar y ganamos el comercio de calidad. Los spots que tenían su gracia, se redujeron por el plan de medios a 20 segundos donde ya las historias pierden mucha gracia.
En los carteles la opción era poner el logo, el titular y la foto de los protas. Aún más cutre. Así que optamos por colocar sólo el copy. Quedaba mejor pero tenía que recordar más al spot así que hubo que poner fotos de los protas.
El resultado es bastante pobre, aunque creo que es más debido a la fotografía que a otra cosa.
Isusko ¿Y cuanto cobrasteis por un día de trabajo y por semejante ponzoña? ¡Yo quiero un “primo” y muchos concursos “negociados sin publicidad”! ¡Y vender ponzoña de un día a precio de oro!
Me da mucha rabia no tener primo para ganar mucho mucho dinerito. Pero uno nace sin fortuna
Estoy de acuerdo. Una buena foto hace mucho.
Pero claro cuando te marcan un tiempo breve y un presupuesto pobre. No se puede hacer mucho.
No me parece bien que se critiquen los trabajos de la gente.
Porque he poddido ver en este blog que algunos se critican y no pasa nada y otros cuando son criticados se manda correo a la gente pidiendo que se identifiquen y se le juzga.
Por eso no critiquemos.
Se puede hablar de una campaña pero con formas.
Mario:
Creo que Isusko suele decir en su blog que hay que criticar las campañas, no por joder a quién las hace, sino por frenar una inercia imparable de sinsentidos, sobre todo por parte de quiénes aprueban estas cosas. Somos peones de nuestras empresas y nuestras empresas son peones de nuestros clientes. Y creo que TODOS somos los clientes en las campañas públicas y tenemos derecho a juzgarlas.
Así que su sinceridad, lejos de restarle valor como profesional, le está dando más puntos. Conozco muy poca gente que haga autocrítica de su trabajo en el maravilloso mundo de la publicidad vasca. Un día, se lo diré al oído con nombres y apellidos.
Pues la otra campaña de comercio también era de traca; la del peluquero de la carnicera del panadero del putero del Sex Shop. La exterior en opis la leyeron cuatro.
Creo que este blog debería abrir una sección que se llamase algo así como “La voz de la calle” donde opinasen personas sin ninguna vinculación con mundo de la publicidad.
Entonces sí que íbamos a flipar, nos iban a pitar los oídos
a más de uno.
Entre la gente del gremio esto empieza a ser un poco aburrido. Que si no criticar, que si eso está muy mal, que eso no se hace… ¡Pamplinas! Luego a la hora del café, cuando vemos las campañas de la competencia en el periódico, no dejamos títere con cabeza.
La crítica es buena y la autocrítica aún mejor. Y creo que a estas alturas de la película todos sabemos cuando hacemos cosas buenas y auténticas mierdas.
Lo que ocurre es que criticar es demasiado fácil. Decir que algo es una mierda sin conocer la situación está tirado. Y ojo, que tampoco me parece que ahora tengamos que echar la culpa al cliente. Ellos tienen culpa de lo que tienen. Los presus lo mismo. Los plazos lo mismo… pero las agencias tenemos nuestra parte de culpa cuando algo sale mal. Seamos o no peones.
En este caso por ejemplo creo que una dirección de arte diferente, sólo con tipografía, por ejemplo en corpóreo, como si estuviese posada sobre el suelo de un comercio, con su iluminación y su textura gomosa, hubiese quedado bastante potente.
Aitor, hemos cobrado un verdadero pastón, de hecho te escribo desde mi nuevo MacBook Air en una hamaca de una cala perdida de Hilou, una isla cercana a Honolulu en Hawai. Estaremos un mes por aquí esperando que salga otro concurso.
A ver, Aitor, a esto me refería con lo de criticar con conocimiento. No tenemos ningún primo en la Consejería, te lo aseguro. Nos llamaron al igual que a otras 8 agencias vaya usted a saber por qué. Al igual que nos llaman de bastantes empresas privadas. Los que eligieron esto lo eligieron viendo unos animatics de 30 segundos y unas gráficas diferentes. Ha salido lo que ha salido y te aseguro que soy el primero que no está nada contento con el resultado.
@Mario: Por alusiones.
La política de comentarios del blog viene muy clara.
Cualquier cosa que publiquéis en este blog es responsabilidad mía que soy el titular del dominio. Si alguien va a hacer acusaciones, faltar al honor o hacer cualquier otra cosa suceptible de denuncia en este blog, no lo hará escudándose en el anonimato, porque el paga el pato soy yo.
@Isus: Lo siento, pero habéis intentado meter un spot en un cartel. Me parece el soporte no está bien utilizado.
Isusko:
Está claro que en publicidad todo el mundo tiene su parte de culpa, no sólo el cliente. Sin embargo, bajo esa perspectiva, tengo un dilema… ¿cuándo todos tienen la culpa qué es lo que falla? ¿qué todos tengan la culpa no equivale a que nadie la tenga? ¿si nadie tuviera la culpa no significa que entonces está todo bien? ¿cuál es el problema entonces? ¿qué criterio utilizamos para juzgar ese problema? ¿quién lo decide?
Hay un sistema montado en el que no se valora lo que la gente siente con las campañas, lo que comunican realmente. Por eso todo vale y también vale que todos nos equivoquemos. Porque todos somos el sistema. Somos sus peones.
Bueno, el eterno debate del que podríamos estar hablando horas.
Así de forma resumida fallan los responsables de comunicación de los clientes, falla que el público general se siga quedando más con el “yonosoytonto” que con un copy inteligente, falla que como consumidores seamos tan putos vagos, fallan los plazos y esa puta costumbre a que el trabajo de los demás siempre cuesta menos y, sobre todo, falla que las agencias estén plagadas de divos que creen que su trabajo es grandioso e intocable.
Mi idea no era la de criticar el trabajo de nadie… siento haber podido ofender a alguien lo de ponzoña… lo decía el propio autor… (además tampoco me parece que esté tan mal, es bastante aceptable, hay cosas infinitamente peores) Estoy de acuerdo con Mario no me parece bien criticar el trabajo de nadie y ese por lo que a mi respecta no es el tema de debate. Más bien critico los procesos de adjudicación del Gobierno Vasco.
Isusko si el concurso se ha ganado por méritos propios y la adjudicación ha sido limpia y transparente pues no digo nada… y retiro absolutamente todas mis acusaciones. Todas mis disculpas.
¡Yo también hago ponzoñas! ¡Más de tres docenas por año!
Estoy acudiendo a terapia y poco a poco lo voy superando.
Mi familia me apoya mucho, me dicen que no está tan mal lo que hago. A mi madre todo le parece muy bonito pero sé que lo dice para que no tenga más recaídas. Soy consciente de que por dentro piensa lo mismo que el resto: “¡Vaya puta mierda de anuncio!” “¿Y por esto te pagan?”
Fórmula exacta para hacer una GRÁFICA INSTITUCIONAL VASCA:
1. 500grs de IMAGEN de un personaje del spot mirando a cámara ocupando todo el fondo. (o los 6 que aparecen posando juntos: osease, arrantzale + abuela+chica joven guapa+ejecutivo + niño)
2. 1 pedazo de TITULAR, lema, sencillo y con un juego de palabras en cuerpo muy destacado (y una tipo nueva pero no muy radical, sans sheriff, claro)
3. 300grs de COPY, maquetado a media altura en caja rectangular, en cuerpo ridículo, en el que se diga todo el briefing del cliente, que no lo lea ni su madre y sea, casualmente, todo el OFF del spot.
4. Emplatar logos varios a tamaños a gusto del jefe del dpto institucional (inversamente proporcional a su formación comunicativa y gusto)
Al cliente le encantará.
Sinceramente me sorprende de dónde ha salido esta campaña pero, a parte de “es que el cliente”, “es que el tiempo”, “es que los consumidores”, “es que…” lo que está claro ES QUE este cartel es un no cartel. Vamos, que como campaña gráfica no vale nada. No digo que el concepto no tuviera su punto o su recorrido pero desde luego, y os lo digo por experiencia propia, me he encontrado este cartel varias veces y me ha dado una pereza enorme ponerme a ver qué me contaban… y eso que os puedo asegurar que me fijo en esto todos los días. No creo que la solución fuera un tratamiento gráfico distinto, por cierto, feo comentario para los diseñadores que han trabajado en la campaña y que seguro que también tienen sus “Es que..”. Creo que sin más, todos nos hemos dado cuenta de que esta campaña se ha hecho sólo para cumplir y presentar algo y con tan mala suerte que ha ganado. Y de eso, la culpa sólo la tiene la agencia. Nosotros somos los primeros en poner el filtro, al menos eso creo yo, y además aunque nos pidan una foto o añadir una frase o un color en el titular, no creo que nos pidan tres tipografías distintas sin nada que ver o que no se lean los textos del cartel. Y vaya por delante que todos tenemos en la recámara una pieza que nos han destrozado o que nosotros hemos destrozado.
Bueno, sini ánimo de meter más el dedo en el ojo a Isusko, si la gráfica para marquesinas no gusta, ¿qué decir del tranvía de Vitoria rotulado entero con una idea similar? Imposible de leer nada, oye…. ¡y mira que lo he intentado!
A mí me parece que la han cagado intentado hacer algo decente, y que eso, profesionalmente, es más digno que hacer un truño sin ambición, como el de la vacuna de la gripe A.
“Los médicos entierran sus errores, los abogados los meten en la cárcel, los publicitarios los ponemos en marquesinas para que todo el mundo las vea”
Bueno, al final resulta que han dedicado un día a la campaña, dicen que apenas han trabajado la dirección de arte y que su interés era 90% programa de dinamización 10% campaña gráfica. El resultado, sólo hay que ver la foto. De todos modos A8 me flipa un poco que juzgues así a la gente que ha hecho lo de la gripe A. ¿Qué diferencia hay con esta campaña para que tú detectes que ellos no intentaron hacer una cosa decente también?. Me cuesta un poco ver salvada la campaña de comercio por muy buena que fuera la dirección de arte y que conste que la de la gripe A tampoco me gusta pero seamos benévolos con todo el mundo no te parece
Creo que volvemos al tema de los temas… ¿Quién valida estas cosas?, ¿está preparado-a?. Porque no olvidemos que unos medios así (producción & pases TV, rotular tranvías, opis…) vale una pasta (NOS VALE UNA PASTA A TODOS) y no debería haber excusas: “es que lo hicimos rápido, es que pedían una cosa y luego otra…, es que la primera era mejor.. Lo digo independientemente de truños & ponzoñas,… Aunque el resultado fuera “genial”. No es serio ni profesional. Y así nos va.
Lo he visto en prensa y no da tanto al ojo.
El anuncio sigue presentando una lectura complicada. De todas formas, no es lo mismo leer un anuncio en prensa que ver un oppi del metro o un cartel. Requieren mayor esfuerzo de síntesis.
Dejar un comentario