
Juanjo se pregunta en el blog de AZK qué está pasando con las marcas. En un contexto de crisis económica, con las mentes de los consumidores en el ahorro (y en la gripe A), parece que comprar productos de marca carece de lógica. Hay que apretarse el cinturón y reducir costes. Centrarse en el valor fundamental.
Y lo que pasa con las marcas de consumo es que no han sabido moverse con las preocupaciones de sus clientes. Los clientes de hoy buscan el valor básico: que esté bueno y alimente. Y las marcas blancas (bueno, no todas) ahà cumplen de sobra. Las marcas seguirán en declive mientras no sean capaces de reconectar con las preocupaciones de sus consumidores y ofrecerles aquello que consideran valioso en este momento.
Por otro lado, leo unas interesantes tarifas de diseño gráfico procedentes del libro “El valor del diseño” (ADCV,2008). Hay quienes creen que se van un poco por lo alto pero lo cierto es lo que puedes cobrar varÃa en función del valor que estás aportando.
¿Cuanto mejor eres más debes cobrar? ¿El valor va en función de la capacidad del diseñador? Me temo que no. Las tarifas que se manejan en ese documento son quizá apropiadas para ofrecer servicio a empresas de un cierto tamaño. El trabajo de diseño realizado en ese contexto se difunde y tiene oportunidad de ofrecer valor en unas magnitudes muy diferentes que para una empresa pequeña. Los que vivimos en mercados periféricos sabemos que los pequeños clientes no siempre encajan con esta cifras.
A una PYME es muy difÃcil que le resulte rentable contratar al mejor de los diseñadores, porque sus honorarios tienen que pagarse en función de una base de facturación muy inferior. Sé que la simplificación de que estoy a punto de enunciar es burda e inexacta pero, supongamos que el trabajo de un diseñador es capaz de incrementar mis ventas en un 20%. No es lo mismo el 20% de cien que de cien mil.
Si eres muy bueno solo podrás trabajar para una empresa pequeña si ajustas tus tarifas al beneficio que generas en ese entorno. Eso significa cobrar menos y es algo que se puede permitir un artesano. Quizá no los grandes estudios.
¿Qué valor nos aportan las marcas? Si somos diferentes en una crisis (menos ingresos, diferentes preocupaciones), ¿no deberÃamos aplicar el mismo principio que las pequeñas empresas? Lo siento (marca reconocida), aunque entiendo que eres buena, el valor que me aportas en esta circunstancia no se puede justificar con tu abultado precio. Ajústate a mi ser (a mi dinámica, a mi situación) o simplemente no podemos trabajar juntos.




7 comentarios ↓
Me imagino que en el diseño se extenderá más pronto que tarde lo que pasa en otros servicios a empresas: la subcontratación u “outsourcing” según la lengua de “Txespir”.
A una gran diseñadora no la interesa reducir sus honorarios porque a ver cómo justifica después su aumento y además su estructura de costes se lo impide. Como tiene una gran capacidad comercial, dispara a todo lo que se mueve en el mercado y una vez calibrado el tamaño de la pieza, decide si se la come ella solita aplicando su tarifa, o se la cede a una micropyme o profesional del diseño incrementando una comisión a la tarifa de estos últimos.
Conclusión: la micropyme o profesional siguen funcionando pero los clientes que manejan no son propios, lo que generalmente desemboca en una gran precariedad.
Hola Sergio! Entiendo la disyuntiva que planteas, pero yo entrarÃa a diferenciar dos cuestiones.
Para hacer esto menos abstracto, pensemos por ejemplo en un automóvil de alta gama.
- ¿Precio? Se establecerá en función del valor que el cliente considera que tiene el producto en cuestión.
- ¿”Asequibilidad”? A establecer atendiendo a la segmentación del mercado. Quizás se trate de un pequeño nicho, pero muy rentable.
Lo que más bien querÃa decir resumiendo es:
Hola Sergio,
No hay duda de que eso es extrapolable a cualquier profesional, completamente de acuerdo.
Al fin y al cabo, sólo los clubes de primera división pueden permitirse contratar a las grandes estrellas del fútbol. Los clubes pequeños ni pueden pagar esos honorarios, ni disponen de equipo para sacar partido a semejante inversión.
Gracias por el comentario, Sergio, acerca de la reflexión que hemos hecho en Yellowing…
AL hilo de lo que comentas y, relacionado con el diseño, creo que debemos también de ampliar el resultado o la eficacia del diseño no sólo por el ROI (retorno sobre la inversión…) sino por su valor cualitativo. Sin perder de vista que esta época de “crisis”, relacionada con otros valores y factores de la sociedad, hace que el diseño aporte más valor. En una cultura audiovisual como en la que vivimos, un buen diseño (no olvidemos que TODO está diseñado, bien o mal, pero TODO) aporta nuevo valor a las marcas.
El reto está en cómo lograr que el consumidor pueda comprar esa marca, no por su función estética únicamente, sino sobre todo por el conjunto de su valor funcional…y por supuesto su aspecto más “relacional” , estético, de proyección, etc…
[...] hemos comentado que determinadas empresas pequeñas no pueden rentabilizar el coste de un profesional “de alta gam…. Muchos diseñadores puede que miren por encima del hombro a empresas como Logorapid, pero lo que [...]
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