Mañana de domingo. Reproduzco un mensaje en cadena que ha llegado a mi buzón. Enviado desde una cuenta de hotmail. Con la lista de destinatarios visible. Cuerpo de letra 24. Asunto: “Manda este mensaje a tus amigos y salva a un delincuente.” Todo un clásico. Si en algo he de criticar la exquisita redacción es en que no dice en que horribles circunstancias moriré si rompo la cadena:
Por favor, no cortes esta cadena.
Esta vez no rogamos tu colaboración para apoyar a un niñito del África que no tiene piernas y quiere batir el récord mundial de salto de pértiga. Ni para pagar la operación que separaría por fin a dos siamesas asiáticas, unidas por la espalda, que no se pueden ni ver. Ni para detener la dolorosa lapidación a una árabe a la que han detectado un amante y piedras en el riñón. Ni para salvar la vida a ballenas, focas u otros seres vivos con graves problemas de sobrepeso. Ni para que se cumplan tus deseos de felicidad plena y de paz mundial, para conseguir un millón de amigos más o para alguna otra aspiración tan ridícula como las anteriores.
Ahora te pedimos dos minutos de tu tiempo para ayudar a un ladrón y un asesino.
Se trata de Asaltamontes, un bandolero mediocre y tontuelo, que roba y mata hormigas formales y perfectas en cuanto tiene oportunidad y que desdeña a todos los bichejos que disfrutan y sufren la seguridad de una vida organizada. A bichejos como tú.
Asaltamontes cuenta sus aventuras en dos libros que te animamos a comprar (nunca a robar, por razones obvias) en cualquier librería de Elkar.
Hazte pasar por una buena persona y manda este mensaje a tus amigos.
Dale a Asaltamontes una oportunidad.
Un buen copy merece una oportunidad, ¿no? Esta mañana gris de domingo por lo menos sí.



2 comentarios ↓
buena idea… tomo nota… mil gracias, Td3…
Bueno, yo con lo de lista de destinatarios visibles tendría mucho cuidado.
En este caso sí éramos “amigos” pero las cadenas de mensajes con muchos destinatarios visibles tienden a molestar siempre a alguien.
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