Una falsa alarma puede dañar años de imagen de marca y buen trabajo de comunicación. Aún más si el producto en cuestion está Ãntimamente relacionado con la salud de tus hijos.
A raiz de este anuncio que he visto en varios diarios durante las fiestas, creo que el daño será difÃcil y largo de reparar.
Un biberón denunciado por la asociación de consumidores FACUA por peligro de asfixia. Dos meses después, tras comprobar la calidad del producto, el Instituto Nacional de Consumo anula la alerta debido al resultado de análisis independientes.
La fuerza de una falsa alarma por parte de un organismo público contra un robapáginas en la prensa escrita.



3 comentarios ↓
Cuando Coca-Cola tuvo enfrentarse a una crisis similar producida por “informaciones” que hablaban sobre lotes enteros de bebidas envenedadas, una de las primeras decisiones de marketing que tomaron fue sacar un buen número de camiones a la calle. Algunos apenas transportaban mercancÃa. Otros ni siquiera tenÃan un destino concreto. Todos se limitaban a dar vueltas por las ciudades para transmitir una sensación de NORMALIDAD, dejarse ver para que te vean y reducir el impacto negativo.
¿Lo hubieran logrado un robapáginas en prensa escrita? Evidentemente, no. Por eso me parece que en este caso han pecado de ingenuos.
Además, ¿quién se va a leer todo ese tochazo? jjjj a estas alturas, el daño está hecho.
Yo me encontre con este anuncio después de pasar una semana con la familia. Mi prima utilizaba ese biberón para su bebé y no creo que hubiera oido hablar de la denuncia… no es de esas que intentan asfixiar a su bebé. No veo que la denuncia hubiera trascedido tanto.
Creo que tendrÃan que haber utilizado otro método para informar a la gente que se habÃa alertado y no asustar a quienes no lo supieran.
Dejar un comentario