Será la crisis o vete tu a saber pero… ¿de verdad necesitamos ver un perro cantando para comprarnos un coche o un duelo kungfu-pingpong para hacernos con el último Nokia en el mercado? No digo ya nada de los coches robot en sus varias versiones.
Nos acercamos ya al surrealismo. No se cuanto nos queda pero está claro que la publicidad que viene tendrá más que ver con Un perro andaluz que con lo que de toda la vida hemos llamado anuncios.
Aissh. Si parece que es lunes y todo… Perdonadme mi dispersión…


1 comentario ↓
todavia no he probado ver el Sol o el de Cannes hasta arriba de acido, pero tiene que ser brutal..
Lo de las “metaforas” supongo que lo puedes vender al cliente, pero a veces se pasan de la raya. Eso si, creo que sigo prefiriendo ver cosas que me hagan pensar que el mitico “En Lidl, cacho de hielo con saborizantes, 1,99€”
Cuestion de gustos, me imagino. Y a las malas discutes con el de al lado a ver que coño era el objetivo de comunicación de la ultima campaña de H&M y te sientes menos gilipollas.
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