Artículo 6.
Es publicidad desleal:
a) La que por su contenido, forma de presentación o difusión provoca el descrédito, denigración o menosprecio directo o indirecto de una persona o empresa, de sus productos, servicios, actividades o circunstancias o de sus marcas, nombres comerciales u otros signos distintivos.
La definición de publicidad desleal es muy restrictiva en nuestro país, lo que nos da muy poco juego y hace que prácticamente no existan las “puyas” publicitarias que podemos ver en Estados Unidos. Los anuncios como éste serían impensables en nuestro país por entrar en este supuesto de la LGP:
Pues eso. No podemos basar nuestra publicidad en el descrédito de nuestros competidores. Una pena. Los anuncios en televisión ganarían atractivo (y audiencia). No sé porqué pero a la gente le encantan las peleas de gallos.


5 comentarios ↓
Hombre, Sergio, no tienes más que pensar en los blogs y en lo fácil que se crean polémicas basadas en temas triviales.
Nos va la marcha, sin duda.
Pues Don Simon ya dió caña a Minute Maid hace algunos años, y ahora ha lanzado otra campaña contra Pascual (creo recordar).
Supongo que pueden porque todo lo que dicen es cierto, pero cierto o no, están causando un “descrédito” a sus competidores cuando dicen que “zumo concentrado” o ahora con “producto no refrigerado que venden en frigorífico”.
Cachondeo al margen, creo que sin esa ley los ciudadanos estarían mucho mejor informados sobre lo “malo” de los productos de consumo que los competidores, hoy por hoy, no nos pueden contar.
Si hay que votar, voto en contra de esta ley.
Hay un supuesto específico para lo que cuentas, Iñaki. No entra dentro de este otro supuesto. En el anuncio de Pepsi no hay comparación entre productos. Solo descredito para el competidor.
El caso de Don Simón es publicidad comparativa. Y veremos como va en unos días porque tiene su propio tratamiento y miga, mucha miga.
Aaah. Bueno, aunque me gusta vuestro blog y me parece muy interesante, supongo que se nota que no soy un especialista en publicidad.
Me encantará leer un post sobre la “publicidad comparativa” y sus limitaciones, que seguro que las tiene.
Las tiene, las tiene. Si me da tiempo de escribirlo será el post del viernes. Si no, el del lunes de la semana que viene.
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