Ya hemos hablado por aquà sobre que las ferias comerciales están condenadas a desaparecer (o por lo menos a reducir drasticamente su número) por la utilidad creciente de las páginas web como escaparates de producto. Una vez comparamos la función de estas ferias con la cornamenta de algunos grandes hervÃvoros.
No queda sino dedicar unas palabras al deceso de una de las ferias más emblemáticas de nuestro paÃs: el SIMO. RIP. Descanse en paz. No es que sea una absoluta sorpresa, porque los niveles de asistencia a la feria estaban descendiendo año a año. Sin embargo, su cancelación a un mes vista del evento es poco menos que injusta. Los motivos que sus responsables han aducido es que no podÃan garantizar el nivel de rentabilidad de otros años. Uno se pregunta si era el nivel de rentabilidad de sus clientes o el suyo propio.
Muchas empresas se habrán quedado con las ganas de acudir a la feria. Pero sobre todo, tal y como señala Eneko, es la Comunidad de Madrid la que va sufrir las consecuencias.




1 comentario ↓
La última vez que fuà era para elegir un escaner Umax, con 700.000 pesetas de presupuesto. Hace doce años nada más y nada menos. Y me aburrà un huevo.
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