#1Golfillo escribió esto el 9 de Julio de 2008 a las 14:14 h.
¿Esto qué es, un monográfico de momias diciendo obviedades?
¡Aguelo!
#2Asier Pérez escribió esto el 10 de Julio de 2008 a las 8:39 h.
¡Vaaaale!. He de reconocer que no son citas muy brillantes pero entiéndeme, mucha gente está ya de vacaciones, tengo que reservar las citas que den más juego para septiembre, aunque a decir verdad, ya no me quedan muchas.
De todas formas el abuelo éste es considerado el padre del Marketing Directo, ha escrito un libro “Being Direct: making advertising pay” que debe de ser el copón bendito.
Tengo algunas citas más de él, ya las iré poniendo.
PD: Muchas veces lo más obvio es lo que más nos pasamos por el arco del triunfo
#3Joseba escribió esto el 10 de Julio de 2008 a las 17:46 h.
Nada Asier, adelante con las momias.
Esas momias grandes en marketing y publicidad tienen credibilidad para ser creídas por otras momias grandes en los grandes anunciantes. Y estos invierten en nuestra actividad.
Lo que ayuda a que otras momias menos grandes también inviertan en nuestra actividad.
Después de estos están los que no son momias, pero que trabajan en la actividad en la que los anteriores invierten.
Gracias a gente como Lester Wunderman y el prestigio que se han currado, muchas otras momias aprenden a ser sensibles a los servicios que se venden en marketing y publicidad.
Y totalmente de acuerdo con tu última frase, Asier. Este sector está lleno de “obviedades olvidadas”.
3 comentarios ↓
¿Esto qué es, un monográfico de momias diciendo obviedades?
¡Aguelo!
¡Vaaaale!. He de reconocer que no son citas muy brillantes pero entiéndeme, mucha gente está ya de vacaciones, tengo que reservar las citas que den más juego para septiembre, aunque a decir verdad, ya no me quedan muchas.
De todas formas el abuelo éste es considerado el padre del Marketing Directo, ha escrito un libro “Being Direct: making advertising pay” que debe de ser el copón bendito.
Tengo algunas citas más de él, ya las iré poniendo.
PD: Muchas veces lo más obvio es lo que más nos pasamos por el arco del triunfo
Nada Asier, adelante con las momias.
Esas momias grandes en marketing y publicidad tienen credibilidad para ser creídas por otras momias grandes en los grandes anunciantes. Y estos invierten en nuestra actividad.
Lo que ayuda a que otras momias menos grandes también inviertan en nuestra actividad.
Después de estos están los que no son momias, pero que trabajan en la actividad en la que los anteriores invierten.
Gracias a gente como Lester Wunderman y el prestigio que se han currado, muchas otras momias aprenden a ser sensibles a los servicios que se venden en marketing y publicidad.
Y totalmente de acuerdo con tu última frase, Asier. Este sector está lleno de “obviedades olvidadas”.
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