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Cooperativas de Producción Cultural

Cooperativas de Producción CulturalEl tema de los autores y los derechos de reproducción digitales está en el candelero, tratado por unos y por otros. Hiper-resumo el problema y propongo una vía para caminar hacia la solución. Tengo dos o tres ideas más que podrían ponerse en práctica, todas con la mismo fondo: que se produzcan contenidos digitales libres (licencias CC o copyleft de otro tipo). El objetivo no es encontrar la solución, sino una míriada de posibilidades nuevas para financiar la creación cultural.

Empecemos con el hiper-resumen. Uno de los problemas de nuestra era es como estimular, mediante un sistema económico, la creacción de bienes culturales. Durante un tiempo, el copyright funcionó muy bien: garantizando la explotación económica de la producción, se estimulaba que los editores quisieran publicar libros. A cambio, el lector solo cedía un derecho a copia, que de todas maneras no podía ejercer (por el coste de la tecnología). Hoy en día el coste de reproducción es casi cero y, por lo tanto, el copyright estorba. Estorba a la distribución pero aún parece seguir siendo el motor de la producción. Necesitamos buscar modelos alternativos que permitan a los autores vivir de su producción cultural a la vez que ésta beneficia al conjunto de la humanidad.

Una idea que estoy dándo vueltas es la de la cooperativa de producción cultural. Los actores que intervendrían en este modelo serían:

  • Los productores de bienes culturales (normalmente los autores, aunque no exclusivamente porque el binomio autor-productor es complejo). Puede ser un grupo de música, una productora de documentales alternativos (o temáticos), un escritor (o quizá sería más razonable una editorial de libros temáticos)…
  • Los bienes culturales producidos (videos, textos, informes…). Bajo licencias libres que permitan su reproducción no comercial. Disponibles en Internet. Sirven de publicidad/marketing/atractor-de-atención para la cooperativa. Se acercan a ella aquellos interesados por el tema/contenido de los bienes culturales. Son un mecanismo para crear comunidad en torno a ellos, del mismo modo que la crean los blogs. La libre disposición de los contenidos es un punto fundamental: al desconectarse del complejo mundo de la distribución cultural, necesitan atraer a sus públicos. Contenido gratuito es una fórmula que ha funcionado excelentemente tanto en la blogosfera como en otros ámbitos.
  • Los consumidores ocasionales / desapegados de los bienes culturales. Consumen los bienes culturales pero no suponen ningún ingreso directo. No obstante, la masa social consciente de la actividad de los productores supone una base potencial de futuros socios, un mecanismo de marketing, una medición del grado de influencia de la cooperativa, potecial de tracción hacia eventos específicos que puedan completar la financiación de la misma (como en el caso de los conciertos para los grupos musucales), etc.
  • Los socios de la cooperativa de producción cultural (quizá el nombre pueda/deba revisarse). He aquí el punto peliagudo. Los socios pagan una cuota para que la productora siga viva (¿10€/mes?). Debe ser pequeña pero significativa. Son la red social que se identifica con los bienes culturales producidos. Mayor implicación emocional con el contenido producido (”pagaría para que tal grupo siga componiendo canciones”) e incluso beneficios autoexpresivos: soy socio/fan/padrino de X. Nos sucede con las marcas comerciales (y lo hemos estado viendo en los artículos sobre identidad de marca): con BMW expresas que te gusta conducir, con Mercedes dices que estás montado en el dolar, etc. Sería el mismo mecanismo: una cooperativa de producción de bienes culturales = una marca, y por lo tanto una comunidad de consumidores. El acceso al contenido es para todos pero los “socios” además acceden a la red social, entran en contacto con otras personas patrocinadoras/socias/fan de determinado productor de bienes culturales. Para ello, cada productora debería tener su propia web interna para socios que implemente tecnología de la web 2.0: que permita debates, preguntar a sus socios sobre cosas que les gustaría ver, comunicación entre socios individuales (incluyendo ligues o quedadas), que permita  liberar versiones incompletas de los bienes culturales para su juicio por la comunidad, que permita adquirir merchandishing a precio de coste (se supone que los socios ya pagan la parte de producción intelectual con sus cuotas)…

La idea es… ¿alguna vez os habéis planteado “que guay si se hiciera una peli sobre tal tema”? ¿Cuántas más personas piensan igual? ¿Si les juntamos podemos mantener a los productores? Eso cambia las reglas del juego. Mucha gente es capaz de tragarse la telebasura. ¿Qué porcentaje de ella pagaría por que se produjera? Pasamos de querer interesar un poco a muchos a interesar mucho a pocos (bueno, no a pocos pero a una menor cantidad). Pensemos, por ejemplo que en ámbitos con un menor cantidad de “aficionados” totales (cultura de nicho) el porcentaje de personas dispuestas a financiar la producción probablemente sería mayor: saben que los contenidos que les interesan no saldrán de las iniciativas de los vendedores de bestsellers.

Problemas actuales:

  • Que exista una plataforma de gestión de estas redes sociales de financiación con coste hiperbajo (cercano a cero), que permita que existan pequeños autores que puedan empezar a vivir de su “afición” a partir de los 200 socios/seguidores. Esa plataforma tendría que ser un ejemplo de transparencia, porque a medida que el numero de autores se multiplica, se generan nuevas fuentes de ingresos (conciertos, cesión de derechos de reproducción a cadenas de televisión) y la estructura productiva se complejiza, los socios deberían ser capaces de ver que se hace con el dinero de manera absolutamente transparente. Cabe la posibilidad que, ante un gran éxito, el dinero que deba ser aportado por cuotas se reduzca o desaparezca temporalmente (esta última opción no me parece buena pero por razones psicológicas más que económicas)
  • Que se generen modelos rentables de cuerta dimensión que sirvan de ejemplo y puedan animar a los pequeños autores a entrar en el sistema.
  • Que se forje sentido de pertenencia o marca suficiente para sostener una comunidad de benefactores en torno al productor de bienes culturales. Para ello deben seer contenidos con personalidad, con identidad. No olvidemos que son personas que practicamente donan dinero a cambio de que exista ese productor cultural cuyos productos les satisfacen y les permiten autoexpresarse. Quizá tengan beneficios adicionales (información privilegiada, capacidad de decisión, acceso a la comunidad, merchandising barato, entradas a espectáculos…) pero no del tipo que justifica completamente la inversión en un plano racional.

¿Conocéis casos de aplicación de este modelo o algo muy similar? A mí se me ocurre que el World of Warcraft utiliza un modelo cercano. Sobre la base de un videojuego que debe adquirirse por separado (supongamos que ese coste paga el desarrollo), los servidores de juego en los que se juega incluyen continuamente nuevas tramas y aventuras que deben ser diseñadas y “producidas”. Paralelamente al sistema comercial, existen servidores ilegales del juego que son gratuitos. Los jugadores de estos servidores gratuitos son el caldo de cultivo de los servidores de pago. El paralelismo no es exacto y desde luego no funciona desde dese espíritu de liberar contenido para su libre disposición (hay un paso ilegal en el modo en que esto se produce realmente). Pero es cercano. ¿Sabéis si hay algún caso más cercano? ¿Algo que ya esté en marcha?

Chicos, sé que el tema está traído por los pelos al blog. Pero puesto que la nueva publicidad es contenido, deberíamos prestar mucha atención a estos asuntos también desde el ámbito de la publicidad. La siguiente idea para favorecer la producción cultural viene, de hecho, desde nuestro ámbito. En unos días (o semanas, ando liado)… en taller d3.

Actualización (22-5-2008): Juan Freire me ha señalado este artículo, 1000 True Fans, que va en la misma dirección.

Actualización (30-5-2008): El_Pira nos ha señalado en los comentarios que existe un proyecto muy cercano a lo que se propone: Apadrina un Artista. Gestión por proyectos (por álbumes) tal y cómo señalaba Alberto en los comentarios.

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19 comentarios ↓

#1 Martín Caro escribió esto el 20 de Mayo de 2008 a las 11:53 h.

¡Muy bien! Estos son los temas que quiero leer, aunque estén pillados por los pelos. Bueno, pillados… yo creo que no tanto. Por ejemplo: si las agencias empezaran a crear contenidos más a menudo (contenidos per se, no contenidos publicitarios enfocados a un solo caso), podrían tener en cuento muchos aspectos de lo que comentas y quizás librarse de la quema de las “arcaicagencias” que está llegando.

También me recuerda el tema del “long tail” o la larga cola (con perdón). Seguramente encontrar a esos 200 socios interesados en mi proyecto es más fácil si consigo 10 en diferentes países, que 200 en Bilbao.

http://es.wikipedia.org/wiki/Larga_Cola

Es una tema muy interesante y yo creo que somos muchos los que, si nos pican un poco, estamos deseosos de sacar conejitos de nuestras chisteras.

Espero que sigas ilustrándonos.

#2 oihana escribió esto el 20 de Mayo de 2008 a las 12:48 h.

Muy interesante!
Creo que a muchos nos rondan estos temas por la cabeza, ¿cómo pueden convivir el copyleft, cc, con la supervivencia de los autores/productores culturales?
Muy buen acercamiento, vaya curro de darle al bolo!
Como dice Martín, sigue ilustrándonos, por favor! ;)

#3 Óscar Bilbao escribió esto el 20 de Mayo de 2008 a las 13:04 h.

Creo que uno de los grandes Valores 2.0 es que retoma fórmulas antiguas, olvidadas y dadas por muertas. Y, además de volver a darles sentido, las dota de nuevos valores a la vez que multiplica de forma exponencial sus posibilidades.

Vamos, que me parece una vía muy, muy interesante.

#4 Martín Caro escribió esto el 20 de Mayo de 2008 a las 13:20 h.

Relacionado con este tema y lo que hablábamos el otro día:

http://nibarcom.wordpress.com/2008/05/19/propiedad-intelectual-nace-una-asociacion-alternativa-a-las-sociedades-de-gestion-actuales/

#5 Alorza escribió esto el 21 de Mayo de 2008 a las 8:09 h.

Sergio, la idea es muy atractiva y creo que tiene visos de ser posible, aunque quizá no exactamente en la forma que tú describes.

El ejemplo de World of Warcraft es muy bueno y quizá sea un entorno donde funcione exactamente lo que propones.

Yo no veo claro lo de apoyar indefinidamente a un productor cultural, como se paga la cuota de Seguros Ocaso. En cambio, sí apoyaría proyectos concretos.

No estoy de acuerdo con esto: “Necesitamos buscar modelos alternativos que permitan a los autores vivir de su producción cultural a la vez que ésta beneficia al conjunto de la humanidad”. Todos podemos ser autores. No me parece interesante mantener a una casta de creadores a tiempo completo, sino conseguir que todos tengamos tiempo suficiente para ejercer la creación, si es que nos apetece. ¿O he entendido mal?

Sigue ilustrándonos, que esto tiene muy buena pinta.

#6 Martín Caro escribió esto el 21 de Mayo de 2008 a las 9:34 h.

Hola, Alorza.

Tu comentario me ha dado qué pensar, como el resto del hilo. Me surgen dudas sobre tus dudas :D

¿Todos podemos ser autores? Yo creo que no. ¿Todos debemos tener el derecho a ser autores? Ahí creo que sí.

No creo que se trate de tener una casta de creadores a tiempo completo. Se trata de que hay gente que elige el arte o la cultura como profesión, lo investiga, lo “vive”. Y hay otros que, de vez en cuando, se tirán a hacer sus obritas o proyectitos.

¿Todos podemos ser profesores de universidad? ¿Todos podemos ser ingenieros fisiconucleares? Yo creo que no. Decir que todo el mundo puede ser autor, es como decir que nadie lo es. Una cosa es la aptitud y otra la actitud. Dedicarse al arte y la cultura es sacrificado, por lo tanto, yo no lo veo como crear pequeñas sgaes, sino hacer de “micro-mecenas” de proyectos interesantes.
Desde luego, me suena más interesante que lo del “sueldo público tipo funcionario”, je, je, je.

¿Por qué no pagar una cuota al año, como se hace con las ong? ¿En serio vas a estar pendiente de todos los proyectos que haga una cooperativa (o lo que sea) y donar (¿1 euro?) en los que consideres pertinentes? Yo creo que con una cuota anual o semestral, tienes el mismo derecho a rectificar a tiempo, si la marcha del conjunto no te gusta. Y así también le das cierta libertad a los proyectos… a lo mejor uno concreto no lo apruebas al principio y, después, te sorprende.

Yo si creo en las pequeñas cuotas. Más que nada porque para que un proyecto en concreto obtenga el respaldo de mucha gente hace falta o tener mucha pasta, o tener subvenciones públicas, o que te lo promocione OT o estar 10 años para lanzar cualquier mierda.

Un sistema equitativo, sí. Un sistema inoperativo, no.

#7 Amaia escribió esto el 21 de Mayo de 2008 a las 21:13 h.

Hola a tod@s,

Todos los comentarios que he leido hasta ahora sobre las cooperativas, sobre lo de promocionar la creación y todo eso,me parece que tienen su lógica. Pero, ¿no creeis que se debería averiguar por qué hemos llegado a esta situación y corregir ese problema?? Me explico:

¿Por qué no se produce? ¿Qué ha motivado que una persona que tenga inquietudes culturales solo le quede la salida de OT o de “Gran Hermano” para promocionar su arte? ¿No pensais que intentar crear pequeñas sgaes - como apunta Martín Caro - es volver a caer en la misma piedra??

Bueno, ahí dejo la reflexión.

De todas formas, para que veais que ya existen iniciativas como las que apunta Sergio os invito a que visiteis http://www.artelista.com/libre

#8 Óscar Bilbao escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 9:12 h.

Amaia,

creo que OT es al Arte como el Pocero a la Arquitectura.

Me explico, esto enlaza con el otro hilo que teníamos por ahí sobre arte/publicidad. (tranquilo, Martín, que no voy a seguir por ahí)

Antes de OT estaban los 40, antes de los 40, “reina por un día”… eso es marketing artístico. Porque ya quedamos en que la publicidad no es arte. Y mis dudas surgían en cuándo el arte es publicidad. Pues bien, aquí pasa lo mismo. En las diferencias entre la música y el marketing musical.

Creo que el arte (en cualquiera de sus expresiones) tiene que venderse de algun forma (si el autor pretende comer de ello, claro) tenemos claro lo que ya no vale. Y seguramnete las “cooperativas” tengan muchos “peros”, pero es un camino al menos a explorar.

#9 Martín Caro escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 9:30 h.

Óscar no me calientes… :D

Amaia:

Yo no estoy de acuerdo en la que la única salida con inquietudes culturales sea OT. Y no es que no lo crea, es que no es cierto. Si no, no tendríamoso obras de teatro, ni conciertos, ni nada de nada fuera del espectáculo televisivo. La cosa está mal, pero no tan mal para encontrar “material cultural” si tienes ganas y pasta. Ya lo comenté en su día… en esto soy un poco intransigente: OT no es la industrial cultural. Como mucho, una parte.

Lo del análisis retrospectivo siempre está bien, aunque quizá ahora urgen medidas para el presente. Ya. Evidentemente habrá muchos errores cometidos, pero gran parte de las crisis no son controlables (o al menos, no interesa evitarlas, porque sale más rentable) y la industria cultural no deja de ser una industria, como la de los astilleros, la farmacéutica o la armamentística.

El tema, temita es… ante esta situación desbocada, ¿cómo actúan/actuamos los que estamos debajo del felpudo de la sgae?

#10 Alorza escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 9:47 h.

@Martín Caro (y al resto):

¿Qué diferencia hay entre pagar una pequeña cuota y pagar un canon (digital o de otro tipo)?

No me gusta la creación de una clase subvencionada, ya sea con dineros públicos o mediante iniciativas privadas. Por eso prefiero apoyar proyectos.

Puede ser que, en la parte del que aporta, se haga mediante una cuota tipo ONG, pero que esa ONG decida en asamblea qué proyectos apoya ese año.

Algo así hacemos en la ONG Zer0′7, que recauda dinero de los funcionarios y lo destina a apoyar proyectos concretos que otros han puesto en marcha.

En cuanto a los artistas a tiempo completo, me dan más miedo que un nublao. En todo caso, lo más sano sería que la mayoría tuvieran una economía mixta, con unos ingresos “convencionales” complementados por sus ingresos “creativos”.

#11 Sergio Monge escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 9:55 h.

La diferencia es que suscribes sólo las iniciativas de producción cultural que te interesan. Y lo haces durante el tiempo que estimes oportuno. Y nadie te cobra por comprar discos duros o cámaras de fotos.

#12 Sergio Monge escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 9:59 h.

Anda, no había leído lo de “los artistas a tiempo completo, me dan más miedo que un nublao [...] lo más sano sería que la mayoría tuvieran una economía mixta.”

Ay, ay, ay. Que suena a abuelo cebolleta: si quieren vaguear que lo hagan pero que “trabajen” al menos un poco que así aprenden lo que es la vida.

#13 Martín Caro escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 10:03 h.

No sé qué tiene que ver apoyar un proyecto (proyecto entendido como institución y no como un acto concreto de una institución) con el canon digital. Sinceramente, creo que la pregunta encierra la respuesta: ninguna diferencia.

¿Por qué está bien ese tipo de financiación para tu ong y no para una institución cultural? Cada proyecto tiene sus características. Evidentemente no es lo mismo aprobar, por decir algo, la construcción de un hospital de campaña en El Sáhara (con todo lo que ello conlleveo) que apoyar que Pepito haga una pequeña exposición de pintura. ¿Tenemos que cribar de ante mano sus obras? ¿Su estilo? ¿Su mensaje? ¿Su rh?

Por otro lado, ¿qué tienen de malo los artistas a tiempo completo? ¿Por qué te dan miedo? ¿Por qué unos ingresos por creatividad no son “convencionales”? Creo que con estos temas hay una serie de prejuicios flipantes. Si los “hacedores” de arte no trabajan a tiempo completo es, simplemente, porque no pueden. Su trabajo no es ni reconocido ni es necesario para la población. Eso es aceptable, porque es la ley del mercado, pero no es una ley universal.

Creo que debemos de dejar de pensar en Ramoncín y pensar el los músicos y bailarines de orquestas, de pintores muertos de hambre, del ingeniero de sonido de tu grupo favorito (que no creo que su nómina sea también libre del derecho.. a cobrar)… o vemos la industrial cultural como una industria, o nos vamos todos a una comuna hippy.

#14 Martín Caro escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 10:07 h.

Perdón, una vez más, por meter patadas a la gramática… prometo revisar más.

Y, bueno, Sergio… je, je, je… a mí me están dando ganas de reinstaurar la Ley de Vagos y maleantes. :D

#15 Alorza escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 10:30 h.

Acepto las collejas como merecidas.

Yo también quiero que haya profesionales de la industria cultural. Lo que me toca los bemoles es la pretensión de vivir de (a) los derechos generados por una obra que produje una vez (b) las becas públicas orientadas a producir absolutas vacuidades que a nadie interesan.

Respecto a (a) respeto a los escritores americanos de la época de Faulkner que dependían de vender cuentos (geniales) a las revistas y no de los royalties de una gran obra, a los músicos que viven de sus actuaciones en directo y, obviamente, a los técnicos de todo tipo que lo hacen posible.

Respecto a (b) creo que la economía de la limosna pública genera personas que viven en una especie de limbo y que tienden a no aportar nada y, encima, a sentirse desgraciadas.

Por eso vería mejor una cooperativa de “capital riesgo” cultural, donde la pasta recogida iría a proyectos que fueran del interés de los socios.

#16 Alorza escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 10:35 h.

A fuerza de pesado, explico lo de artistas con “economía mixta”. No se trata de rechazo al vagueo: todo lo contrario. Tiene que ver con aquello de no crear una casta de artistas, sino más bien tratar de democratizar el arte, y también con un asunto de pura salud mental.

Un chaval que hace Bellas Artes y que en su vida no conoce otra cosa que la subvención pública para sus ejercicios conceptuales se convierte en un marciano, y además en una persona muy poco autónoma, dependiente de recibir el dinero público.

Otra cosa es que se plantee su actividad artística como su medio de subsistencia y, entonce, una parte de sus tareas tengan que ver con cómo ganarse las alubias. En ese caso, es un autónomo como otro cualquiera.

#17 Sergio Monge escribió esto el 22 de Mayo de 2008 a las 11:12 h.

Acabo de añadir un enlace muy interesante de la mano de Juan Freire al final del artículo.

#18 El_Pira escribió esto el 30 de Mayo de 2008 a las 10:29 h.

Sergio, no sé si ya lo conocerás pero te recomiendo echarle un vistazo a http://www.apadrinaunartista.com/
La teoría llevada a la práctica.

#19 Sergio Monge escribió esto el 30 de Mayo de 2008 a las 11:12 h.

No lo conocía. Gracias. Añado el enlace al artículo.

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