“La gente con la que trabajas en una buena agencia debe reunir dos requisitos.
Número uno: tiene que ser gente maja. Y número dos, tiene que tener mucho talento.
Lo siento por el tipo amable pero no tiene talento: no vale para el negocio.
Y no doy ni cinco céntimos por todo el talento que posea un hijo de perra: no le quiero. La vida es demasiado corta”
Bill Bernbach




4 comentarios ↓
Y entonces, ¿por qué hay tanto/a hijo/a de perra?
Creo que la opinión de Bernbach no es muy secundada.
Por lo demás, la frase es perfecta.
Completamente de acuerdo.
JWT, TIEMPO, CONTRAPUNTO, DDB, OGILVY, RUSHMORE, etc. Seguramente serán buenas agencias de publicidad, no lo pongo en duda, de las mejores, pero puede que alguna no sea una buena agencia para trabajar.
Creo que el equilibrio perfecto está en conseguir una óptima calidad en el trabajo y una óptima calidad humana. Estoy seguro de que lo segundo puede influir de forma muy positiva en lo primero.
En el día a día de los Recursos Humanos, en general, sería necesario hacer más hincapié en aspectos emocionales de las personas tales como:
¿Le gusta a usted comportarse como un verdadero hijo de puta con sus compañeros?
¿Se va usted a la cama pensando en qué putadas realizará durante el día?
¿Alguna vez ha sufrido una erección al humillar a alguno de sus compañeros/as?
El problema está cuando en la Agencia no hay una buena calidad en el trabajo realizado y además sus trabajadores andan todo el día “de morros”.
Por desgracia puede que éstas sean las que más abunden en nuestro entorno.
Un saludo y buen rollito para todos/as
Muchas veces se fomenta el hijoputismo desde dentro para lograr la máxima competencia entre los trabajadores. En esos casos, los malos rollos son entre los proletarios. Con tensión, la empresa saca más tajada. Si se llega a demasiada tensión, siempre se puede “renovar” el equipo. Sin embargo, estoy seguro de que los “directores de” no se llevan tan mal.
No confundamos lo ético con lo rentable. Y lo que le interesa a una empresa no es que nos llevemos bien, sino que los trabajos salgan bien, a tiempo y barato. Para estar a gusto, siempre quedarán los bares…
Gran frase. Ojalá se aplicara.
Creo que he conocido los dos casos contrarios: que contraten a la persona maja y extrovertida que no tiene ni idea y no pega sello y que los jefes prefieran al hdp que va de saber todo y más (que a veces los hdp controlan, pero otras veces sólo son unos falsos profesionales que mienten más que hablan y se dan el moco como nadie). :S
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