Nota: Esta reflexión se encontraba publicada originalmente aquí. Puesto que es una propuesta especulativa y para favorecer el diálogo, he decidido trasladarlo a este blog, que permite comentarios.
Julen ha publicado lo que imagino que será una primera aproximación de muchas a la enorme tarea que se le ha encomendado a Innobasque: convertir a Euskadi en el referente europeo de la innovación para el 2030. Estos son los principales ejes en los que tiene pensado actuar Innobasque:
- la innovación tecnológica,
- la innovación social,
- la internacionalización,
- la transformación empresarial y
- el emprendizaje.
Así que yo también inicio una primera reflexión de muchas. Y animo al resto de la blogosfera a que lance su opinión sobre estos asuntos que nos conciernen a todos. Quien sabe, puede que haya alguien escuchando.
Con respecto a la internacionalización del sistema de innovación de Euskadi, creo que deben plantearse dos objetivos fundamentales:
- que los científicos, intelectuales y emprendedores extrajeros vean Euskadi como un destino atractivo. Debemos dejar de exportar talento y comenzar a importarlo.
- que los mercados extranjeros estén mejor predispuestos a comprar productos innovadores sólo porque estos sean vascos. Si esto os parece una bilbainada, pensad en la imagen que tenemos de los productos americanos o alemanes.
Para lograr estos objetivos, hay varias lineas de acción que deben perseguirse.
Euskadi debe producir bienes culturales para ser consumidos en el extrajero. Finlandia, que si no me equivoco es el actual referente de innovación en Europa, tiene como serie de moda entre los jóvenes Los Serrano. Debemos ser capaces de crear productos culturales que transmitan una imagen positiva de Euskadi (a ser posible mejor que la que transmite Los Serrano de España) porque ello nos situará en el mapa internacional y nos hará atractivo para los cerebros extrajeros. Euskadi ha producido guionistas, directores y showmans de enorme talento. Sólo que están trabajando para la industria cultural de Madrid o Barcelona. Tenemos, en nuestros parques tecnológicos, incluso estudios de animación que tienen contratos de distribución firmados con cadenas de cines americanas y están ahora mismo buscando desesperadamente el presupuesto necesario para producir unos largometrajes que tienen ya el acceso al mercado asegurado. Pongamos todo ese capital creativo al servicio de los intereses de nuestra tierra. Lancemos proyectos serios. Y… ¿sabéis qué? En Finlandia, como en otros países civilizados más allá de la muga, los bienes culturales se consumen en versión original subtitulada. Sí, señores, podemos hacer que en Helsinki se escuche ese idioma que algunos periodistas internacionales aseguran que es para hablar con las ovejas. Es sólo cuestión de proponerselo.
Euskadi debe ser capaz de comunicarse en perfecto inglés. ¿Cómo hacemos eso? ¿Llenamos el territorio de erdarategis? No. Las posibilidades de aprender inglés ya existen. Solo tenemos que hacerlo más atractivo. Por ejemplo, aumentando el acceso de la población vasca a bienes culturales en inglés: promocionar la subtitulación de algunas películas en lugar de doblarlas. O creando becas de estancias de estudios en el extrajero, o potenciando el programa Erasmus con países de habla anglosajona. Subvencionar una importadora de libros técnicos en inglés. No sé cuantos vascos/as como yo le compran los libros que necesitan para su devenir profesional a Amazon, pero yo creo que ya darían de comer a una empresa especializada. Por supuesto, además de todos esto, las entidades competentes deben hacer todo lo posible para favorecer la presencia de vascos/as en los congresos y reuniones internacionales de referencia. Y, si hace falta, realizar envíos organizados de vascos/as al Love Parade, que más o menos tendrá el mismo efecto y quizá nos permita exportar el Kalimotxo. Lo importante es generar las situaciones en las que es necesario el uso del idioma.
Euskadi debe explotar las posibilidades que brinda Internet para emitir comunicación hacia el extrajero. Se debe desarrollar una estrategia global de comunicación que tenga como centro, origen y razón de ser la Internet. Esto es muy importante. Innobasque puede sentirse tentada a plantear campañas de comunicación tradicionales (con sus spots, sus folletos y toda la vaina) con un público objetivo internacional. Eso sería un terrible disparate. El público que interesa a Innobasque, las élites intelectuales, están conectadas con la red independientemente del país en el que estén. Una nación pequeña como Euskadi no tiene presupuesto para emitir comunicación convencional exitosa. Debe concentrarse en la producción de bienes culturales que resulten atractivos para los públicos extrajeros (ver la primera proposición) y en las acciones de comunicación viral en Internet que sean necesarias para llamar la atención internacional. Algunas ideas al viento:
- Un blog en inglés con información sobre las posibilidades turísticas del País Vasco.
- Potenciar el uso de los blogs en inglés entre las élites intelectuales del país, con especial atención a científicos, empresarios innovadores, artistas y referentes culturales. Ofrecer suvenciones, dar facilidades y potenciar la comunicación. Convertir a nuestros “cerebros” en referentes internacionales.
- Creación de campañas diseñadas desde el marketing viral para su distribución en la blogosfera internacional (anglófona) que generen una imagen y un posicionamiento positivos de Euskadi en el extrajero.
- Creación de una representación virtual de Euskal Herria en Second Life. Sumarse de manera a positiva a lo que ya existe o erigir un monumento. Una inversión pequeña (proporcionalmente a lo que supone una campaña internacional) en unos pocos artistas 3D que recreen una imagen. Que todo visitante de Second Life (en su mayoría innovadores, artistas, tecnólogos o intelectuales) se quede como mínimo extrañado de la monumental apuesta. Aunque, por supuesto, el objetivo es que quede atraído. Una vez creada la representación virtual, un adecuado trabajo de relaciones públicas tanto dentro como fuera de Euskadi hará el trabajo.
Euskadi debe potenciar su industria turística. He oído a Pedro Luís Uriarte arremeter contra el turismo. Hablar de él desdeñosamente. “No podemos seguir viviendo del turismo.” Creo que debemos hacer todo lo contrario: posicionar el turismo en Euskadi como delicatessen cultural para las élites intelectuales internacionales. Debemos diseñar la oferta cultural pensando en el visitante extranjero que realiza un turismo absolutamente antitético al de foto y monumento. El Guggenhein nos puso en el mapa turístico internacional. Ahora necesitamos, además de explotar ese atractivo, generar más polos de atracción y diseñar todos los museos y centros culturales con un ojo puesto en visitante extrajero. Si viajas por Dinamarca, por poner otro país más allá de la muga distinto de Finlandia, no verás grandes polos de atracción, pero tendrás acceso a una infinidad de pequeños lugares (museo vikingo de nosedonde, mini-museo de la ciencia de nosequé…) con todos sus herramientas de comunicación en inglés, en alemán y a veces hasta en castellano. Y claro, todos los daneses pueden hablarte en inglés. Y un número sorprendente de ellos en castellano. Por otro lado, tenemos esa “singularidad cultural” que señalaba el. Aprovechemosla. Si los daneses crean museos y centros culturales inspirados en los vikingos, creemos nosotros museos y centros basados en nuestras propias referencia culturales. No sé a vosotros, pero a mí al visitar el Chillida-leku me embarga una sensación dificil de explicar. Creo que ni de coña ese museo sería lo que es si no se hubiera situado en un caserío. Obviando la belleza de la obra de Chillida, la conexión con el entorno en el que está expuesta me retrotrae a la imagen de un pasado primario. Casi mítico. Vendamos experiencias como esas. Creo que ahí fuera hay más de uno deseando comprar aunque no lo sepa aún. Rindamos tributo a nuestro pasado: pescador, industrial, agrario o guerrero.
En resumen. El éxito de esta línea de innovación de Innobasque depende de lo atractivo que hagamos nuestro pequeño país para las élites intelectuales extranjeras. Eso sí. No olvidemos que en esta era del conocimiento la “élite” intelectual agrupa a una buena parte de la población de los países del primer mundo (principalmente, aunque no exclusivamente, universitarios).
Actualización (7-12-2007): Mak ha traído algunos puntos a debate. Considero interesante añadir lo siguiente:
- Primero intentaré definir qué considero una élite intelectual. Me refiero a aquella parte de la sociedad que es capaz de crear las ideas que la mueven, incluyendo esquemas culturales, leyes científicas, métodos empresariales y un largo ecétera. En la Grecia Antigua eran los filósofos. En la época de nuestros padres, principalmente los universitarios que luego accedían en puestos de importancia. En nuestra época, el acceso a la información se ha multiplicado tanto que para ser parte de la élite intelectual solo necesitas el tiempo y la capacidad necesarias para la creación intelectual (las carreras ayudan, pero no son definitivas). Hoy en día la palabra “élite” no tiene mucho sentido, porque esa “élite” es cada vez más numerosa, fruto del acceso al conocimiento y al estado de bienestar. Creo que eso es perfecto. Cuantas más ideas fluyan, más capacidad de innovación tendrá una sociedad. No estoy hablando de que las “élites intelectuales” tengan que mandar sobre nada ni sobre nadie (nada que ver con el despotismo ilustrado). Las élites intelectuales producen las ideas y los esquemas que los políticos ya se encargarán de explotar en sus campos de batalla. No me estoy metiendo en terreno de la política, que en general me aburre. Estoy hablando de producción intelectual, cultural y científica. Estoy hablando de numero de ideas, iniciativas y teorías fluyendo por las venas de la sociedad.
- Para ser líderes en innovación necesitamos a los mejores del mundo. Y el talento surge en cualquier lugar. Eso sí, determinadas condiciones (acceso a formación, bienestar social, concentración de actividad) tienen un efecto claro sobre su florecimiento. En Euskadi somos 2,5 millones. En España, 40. Pero en el mundo hay 6.000 millones de seres humanos. ¿Quién tiene más capacidad estadística de producir intelectuales? ¿Euskadi, España o el mundo? No me parece un disparate decir que si quieres ser el primero en innovación vas a tener que intentar “fichar” a los mejores, sin importar dónde hayan nacido. Y para poder fichar a los mejores hay que ser atractivo. Atractivo para los intelectuales extrajeros. A eso me refiero. Ahora dime: ¿qué te parece más atractivo: irte a trabajar a Estados Unidos o irte a trabajar a China? Ambos son economías interesantes (una consolidada y otra emergete) pero si tego que elegir obligatoriamente… uno de los dos países me tira más. Te doy una pista: este país lleva medio siglo desarrollando una medida estrategia de colonización cultural (produciendo bienes culturales para su consumo en el extrajero). Nosotros compramos su modo de vida y ellos se benefician de cerebros extrajeros. Pregunta cómo se valoran los investigadores científicos españoles en Estados Unidos.
- Para estar en el mundo necesitamos hablar en inglés. Eso sí, que el inglés sea obligatorio no quiere decir que no podamos innovar desde nuestros idiomas. En la mayoría de los países extrajeros se subtitulan los bienes culturales que se importan. Eso, además de ser seguramente más barato, mejora la comprensión de la población de estos idiomas (podríamos ir tomando nota). Esto es una oportunidad que debemos explotar: no se trata de hacer series o películas en inglés, sino “diseñadas para ser comerciales en un ámbito internacional.” Que es muy distinto. Nos gastamos una pasta ingente en promocionar la producción cultural en Euskera. Podemos seguir haciéndolo y, si lo hacemos de manera que que el producto pueda ser consumido más allá de la muga, es posible que obtengamos un beneficio mayor por el mismo esfuerzo. Quizá os parezca anecdótico que los adolescentes fineses chapurreen palabras en español porque la serie de moda sea Los Serrano. Preguntale al responsable de promoción del Euskera del Gobierno Vasco cómo de anecdótico le parecería que los fineses “chapurrearan unas palabras de Euskera” . Sin olvidar que entrar en el imaginario cultural de los adolescentes fineses hoy puede significar que los investigadores fineses consideren el País Vasco como un destino “amable” dentro de 10 años. Volvemos al tema de atraer cerebros. Por cierto, no se si lo he dicho pero Finlandia es un hervidero de innovación.




5 comentarios ↓
Como aquí sí dejas comentar, aquí que te atraco :).
Sin entrar a qué es Innobasque ni a qué no es, yo entiendo lo éxitos de la innovación como éxitos para tod@s, no sólo por o para unas élites, que es una de las ideas, al vez errónea, que saco de tus notas.
Enfatizas mucho el inglés, cuando quizás habría que potenciar la idea del País Vasco en aquellos sitios más cercanos y donde por desgracia pululan ideas más equivocadas sobre nosotros: España y Francia. Estoy de acuerdo contigo en que no debemos abandonar el turismo para darnos a conocer, pero por otro lado no sé qué ganarían los fineses escuchando una película en euskera y leyendo los subtítulos en ¿inglés?¿finés? No entiendo muy bien una cierta contradicción entre querer fortalecer lo local y lo particular (el euskera) y poner todos los demás huevos en la cesta de lo global, lo dominante (el inglés). Por otro lado, y adentrándome someramente en lo político, te recuerdo (también a Innobasque) que este país no tiene sólo una lengua, sino dos. ¿Es pecado “innovar en castellano”? ¿O es un contrasentido -como pienso yo- adjetivar algo tan “nuevo”, la innovación, con algo tan “viejo” como es el idioma?
Por terminar, estoy radicalmente en contra de una de tus últimas frases: “El éxito de esta línea de innovación de Innobasque depende de lo atractivo que hagamos nuestro pequeño país para las élites intelectuales extranjeras”. Eso significaría que los individuos sin más no pueden innovar, o apoyar una modelización de la sociedad “de arriba abajo”, al modo del despotismo ilustrado: sólo tendríamos la innovación social que nos marcaran las élites, y para colmo extranjeras.
Por partes (como las integrales):
Primero, intentaré definir qué considero una élite intelectual. Me refiero a aquella parte de la sociedad que es capaz de desarrollar las ideas que la mueven, incluyendo esquemas culturales, leyes científicas, métodos empresariales y un largo ecétera. En la Grecia Antigua eran los filósofos. En la época de nuestros padres, principalmente los universitarios que luego accedían en puestos de importancia. En nuestra época, el acceso a la información se ha multiplicado tanto que para ser parte de la élite intelectual solo necesitas el tiempo y la capacidad necesarias para la creación intelectual (las carreras ayudan, pero no son definitivas). Hoy en día la palabra “élite” no tiene mucho sentido, porque esa “élite” es cada vez más numerosa, fruto del acceso al conocimiento y al estado de bienestar. Y que conste que considero que eso es perfecto. Cuantas más ideas fluyan, más capacidad de innovación tendrá una sociedad. Creo que es una idea contraria a la del despotismo ilustrado que, por cierto, es un modelo político. No me estoy metiendo en terreno de la política, que en general me aburre. Estoy hablando de producción intelectual, cultural y científica. Estoy hablando de numero de ideas, iniciativas y teorías fluyendo por las venas de la sociedad. Ya vendrán los políticos para apropiarselas y utilizarlas para sus propios fines, como ha sucedido a lo largo de la historia. Pero eso ya no concierne a las ideas que expongo.
Por otra parte, el talento surge en cualquier lugar. Eso sí, determinadas condiciones (acceso a formación, bienestar social, concentración de actividad) tienen un efecto claro sobre su florecimiento. En la era de la globalización, si quieres competir en innovación a nivel global necesitas a los mejores del mundo. Sin importar dónde hayan nacido o vivido. En Euskadi somos 2,5 millones. En España, 40. Pero en el mundo hay 6.000 millones de seres humanos. ¿Quién tiene más capacidad estadística de producir intelectuales? ¿Euskadi, España o el mundo? No me parece un disparate decir que si quieres ser el primero en innovación vas a tener que intentar “fichar” a los mejores, sin importar dónde hayan nacido. Y para poder fichar a los mejores hay que ser sexy. Sexy para los intelectuales extrajeros. A eso me refiero. Ahora dime: ¿qué te parece más atractivo: irte a trabajar a Estados Unidos o irte a trabajar a China? Ambos son economías interesantes (una consolidada y otra emergete) pero si tego que elegir obligatoriamente… uno de los dos países me tira más. Te doy una pista: este país lleva medio siglo desarrollando una medida estrategia de colonización cultural (produciendo bienes culturales para su consumo en el extrajero). Y beneficiandose de cerebros extrajeros. Pregunta como se valoran los investigadores científicos españoles en Estados Unidos.
Los científicos y empresarios que trabajan a nivel internacional se comunican en inglés. Este punto no es negociable. Tenemos que ser capaces de comunicarnos con los que están fuera de nuestro país. Para estar en los círculos empresariales y científicos de los que nace la innovación. No hay mucho que discutir en este punto. Y si quieres lo hablamos en cualquier momento. Pero no creo que se le pueda dar muchas vueltas al asunto.
Eso sí, que el inglés sea obligatorio no quiere decir que no podamos innovar desde nuestros idiomas. En la mayoría de los países extrajeros se subtitulan los bienes culturales que se importan. Eso, además de ser seguramente más barato, mejora la comprensión de la población de estos idiomas (podríamos ir tomando nota). Esto es una oportunidad que debemos explotar: no se trata de hacer series o películas en inglés, sino “diseñadas para ser comerciales en un ámbito internacional.” Que es muy distinto. Nos gastamos una pasta ingente en promocionar la producción cultural en Euskera. Podemos seguir haciéndolo, si lo hacemos de manera que que el producto pueda ser consumido más allá de la muga. Quizá te parezca anecdótico que los adolescentes fineses chapurreen palabras en español porque la serie de moda sea Los Serrano. Preguntale al responsable de promoción del Euskera del Gobierno Vasco cómo de anecdótico le parecería que los fineses “chapurrearan unas palabras de Euskera” .
Sin olvidar que entrar en el imaginario cultural de los adolescentes fineses hoy puede significar que los investigadores fineses consideren el País Vasco como un destino “amable” dentro de 10 años. Por cierto, no se si lo he dicho pero Finlandia es un hervidero de innovación.
Tenemos que abrir la mente para innovar. Abrir los brazos al talento extrajero. Impedir que nuestro propio talento se nos escape (a Madrid, a Barcelona o al mundo).
Eso con respecto a la internacionalización.
[…] Mak ha traído algunos puntos a debate en los comentarios de taller d3. Considero interesante añadir los […]
Hablando de atraer cerebros, no hay que olvidarse de que estos cerebros puedan tener hijos. Y que podrían querer que esos hijos fuesen educados en castellano (o hasta en inglés). Como venía diciendo, el Gobierno Vasco debería considerar que no todos que trabajen en Euskadi tienen hijos que hablen Euskera y puedan ser educados en ese idioma. Si yo me plantara la posibilidad de mudarme a Euskadi teniendo hijos, me lo pensaría dos veces… Hay que dejar de promover la actitud esquizofrénica de querer tomar el liderazgo de la innovación en Europa sólo en Euskera. Claro que es importante conservar el idioma pero no se puede liderar la innovación cerrando el país a los cerebros de fuera.
Estoy de acuerdo contigo, Bettina. Lo del Euskera es un problema. Si queremos ser referente para Europa, tendremos que trabajar en inglés.
Si nos fijamos en los finlandeses (lo digo porque probablemente sean el referente actual), veremos que todos ellos son capaces de manejarse en inglés, aunque tengan su propio pequeño idioma (el suomi, si no me equivoco). 5 millones de hablantes pero tienen una de las wikipedias más completas del mundo.
No creo que la política de euskaldunización forzosa de todos los ámbitos públicos le vaya a ofrecer ninguna garantía de supervivencia al euskera. Ya hay quién ha señalado que mejor nos preocupamos por la calidad del idioma que por seguir ganando hablantes (no se como de buena es la traducción, yo he leído el original en euskera). Y además esta paranoia euskaldunizadora.
Yo más bien trataría de enfocar la estrategia por posicionar el euskera como un pequeño tesoro cultural de este país. Pondría el énfasis en desarrollar bienes culturales de calidad (y sobre todo con alcance internacional) en euskera. El audiovisual (cine o series de televisión) me parecen la opción más razonable porque llega a audiencias que, a través de los subtítulos, no tienen por que conocer el idioma. Si alguna vez me he planteado aprender japonés, un idioma que si lo piensas está bastante más lejos de mi ámbito de uso real que el euskara, es por las series de animación que proceden de ese país. El manga, el cine y otros productos culturales nos traen ecos de la cultura de un país y nos lo hacen atractivo. Nosotros quizá no podemos aspirar a abrumar por cantidad, como los japoneses, así que apuntemos a la calidad.
Lo dicho cambio de estrategia: de forzar a la población propia a aprenderlo a volverlo una delicatessen cultural… a ser posible a nivel internacional. Apoyo a los artistas y a la producción cultural siempre y cuando esta esté diseñada para atraer audiencias más allá de nuestras fronteras (lo que no quiere decir que no pueda consumirse en el interior por los públicos locales que conocen el idioma). Que lo aprenda quien quiera (aquí o fuera) y sobre todo que lo disfruten todos aquellos que lo aprendan.
Ya sé que no estás muy de acuerdo conmigo, pero sigo empeñado en que existe una relación directa entre penetración de bienes culturales en un idioma en un país y el dominio de esa poblacion de dicho idioma. Esa relación tiene que ser mucho más fuerte que la que existe entre la calidad de la enseñanza de ese idioma y el dominio del idioma por la poblacion.
Mmmm….si la “calidad” no fuera un concepto tan abstracto esa sería una investigación interesante…
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