Esta tarde-noche he estado en el Euskalduna, en la charla de Risto Mejide que se ofrecÃa con motivo de las jornadas de publicidad de las Agencias de Bizkaia. La verdad es que no me interesaba mucho la charla (aunque ha sido una grata sorpresa, como os relataréen el siguiente artÃculo) porque yo iba a dar la chapa. SÃ, la chapa de taller d3.

Llevaba un montón (más de 100) pero habré dado menos de dos docenas. La verdad es que podrÃa haberme puesto en la puerta a repartirlas a todo el que pasara, pero he decidido a repartir solo unas pocas y cruzando personalmente unas palabras con los receptores. En taller d3 no nos sobra el dinero y la razón por la que hemos decidido reinvertir parte de las ganancias de Adsense en chapas es para darnos a conocer a quienes no navegan habitualmente en blogs pero trabajan en publicidad en el PaÃs Vasco. A menos que tengas dinero para aparecer en medios convencionales, solo te queda la guerrilla. Y para que el marketing de guerrilla funcione hay que dar que hablar.
Si empezamos a aparecer por los saraos publicitarios dando las chapas a unos cuantos, la gente preguntará que a ver quienes son esos locos y qué es lo que dan. ¿Y a quién se lo dan? ¿Por qué se lo han dado a Risto y a mi no? ¡Yo quiero una!
El dÃa que alguien se acerque a pedirme la chapa (en lugar de que yo me acerque a darla), ésta se habrá demostrado una estrategia correcta. Asà que ya sabéis, si me veis por ahà alegradme el dÃa y pedidme una chapa.




2 comentarios ↓
Nosotros también hemos dado chapas de Bitacoras.com en evento blog. En realidad para ahorrarnos el trabajo las incluimos en los regalos que se daban junto con la acreditación.
Y fÃjate que muchos ponentes como Shel Israel la lucieron:
http://www.flickr.com/photos/jasp/2064849705/in/set-72157603297202978/
Enhorabuena por taller 3d os sigo desde hace muuuuuuucho
Hola Raúl. Gracias por los halagos.
Tú lo tenÃas más fácil. Te dirigÃas a un público que ya lee blogs habitualmente. Aunque parezca mentira, no todos los que trabajan en comunicación los leen. Nunca pensé que tendrÃa que recurrir a los átomos, pero asà ha sido.
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